Seguramente hace semanas que oyes que hay una crisis de semiconductores a nivel global y te preguntas por qué de repente todo el mundo está hablando de esto como si fuera el fin del mundo. Obviamente no lo es, pero afecta más a tu vida de lo que crees: ¿o es que pensabas que, por ejemplo, Sony y Microsoft no están sacando más PS5 y Xbox Series X porque han decidido que no les apetece vender? Si quieres saber el alcance de esta escasez de chips, sigue leyendo.

Vamos a empezar por lo básico: ¿qué es un semiconductor?

Un semiconductor es un elemento que se comporta o bien como un conductor o bien como un aislante dependiendo de circunstancias como la presión atmosférica, la temperatura, el campo magnético, la radiación que incide sobre él o la carga eléctrica.

Es precisamente la propiedad de pasar de aislar a conducir dependiendo de la carga eléctrica la que hace que los semiconductores sean ideales para construir componentes electrónicos. Actualmente la mayor parte de los sectores los utilizan para fabricar sus chips o circuitos integrados. Para hacernos una idea, los últimos datos de la consultora Gartner cifran los ingresos en 2020 del mercado mundial de semiconductores en 466.237 millones de dólares -unos 380.000 millones de euros-, un 10,4% más que en 2019.

¿De dónde sale tanto chip?

Probablemente lo primero que se te venga a la cabeza es que habrá dos o tres empresas que se estén haciendo de oro con esto. Y no vas desencaminado: Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) es el mayor fabricante de chips del mundo.

Aun así, Taiwán produce alrededor del 20% de todos los semiconductores. Las empresas de allí, incluida TSMC, se han expandido para satisfacer el aumento de la demanda. Los países que le siguen son también asiáticos: Corea del Sur produce el 15%, con Samsung como principal fabricante, y Singapur el 7%.

Según el ranking de la consultora Gartner, los tres primeros suministradores del mundo –Intel, Samsung y SK Hynix- controlan casi el 35% de las ventas mundiales. Entre los fabricantes, la taiwanesa TSMC ocupa la primera posición con un 58,8% del mercado por ingresos, seguida de UMS, que tiene una cuota del 7,8%.

Entre los 10 principales fabricantes de semiconductores del mundo solo uno es europeo, NXP, e incluso eso podría desaparecer, ya que su rival estadounidense Qualcomm planea hacerse cargo de la empresa holandesa.

Europa lideró el mundo hace dos décadas gracias a su fuerte industria de electrónica de consumo con teléfonos móviles de primera generación fabricados por Nokia, Ericsson y Siemens. Pero después de que estos cayeran en popularidad, la producción de chips se trasladó principalmente a Asia. Los fabricantes también comenzaron a vender más chips en Asia y las empresas ahora generan el 60% de sus ventas allí.

¿Estamos ante un problema de materia prima?

Para nada: los dos semiconductores que se utilizan con mayor frecuencia en la industria son el Silicio y el Germanio -más raro de ver porque es mucho más caro-, y el Silicio es uno de los materiales más abundantes no solo de nuestro planeta, sino del universo.

Casi el 30% de la corteza terrestre consiste en Silicio, el segundo elemento más abundante en la Tierra después del Oxígeno. El silicio rara vez se encuentra libre en la naturaleza, se combina con oxígeno y otros elementos para formar minerales de silicato. Estos minerales de silicato componen más del 90% de la corteza terrestre. Los silicatos son la clase más grande de minerales formadores de rocas en la Tierra. El dióxido de Silicio, o sílice, generalmente toma la forma de cuarzo, el componente más común de la arena. El Silicio es también el séptimo elemento más abundante del universo.

Además del Silicio, también son semiconductores otros elementos como el Aluminio, el Galio, el Boro, el Indio, el Cadmio e incluso el Carbono -hay más, mucho menos frecuentes, como el Antimonio, Potasio, Arsénico, Selenio, Teluro y, aunque no lo creáis, el Azufre-.

¿Cuáles son las causas de esta escasez de semiconductores?

Una vez más aparece por aquí uno de los hombres más polémicos del planeta -y no: esta vez no es Elon Musk-. Parte de los problemas que estamos viviendo en lo que se refiere a la sequía de semiconductores tiene que ver con el fuego cruzado de una guerra comercial tecnológica entre China y Estados Unidos impulsada por la administración Donald Trump.

El expresidente golpeó a Pekín con medidas destinadas a reducir el acceso de China a la tecnología, y Pekín reaccionó impulsando a sus fabricantes de chips locales. No solo eso: si nos centramos en el sector de telefonía móvil, el veto estadounidense a Huawei ha hecho que el resto de fabricantes de smartphones incrementara sus pedidos, buscando llenar el vacío dejado por la marca.

Pero la batalla entre estos gigantes no es el único factor que tiene en jaque a este mercado, Mark Liu, presidente de TSMC, lo dijo bien claro: parte de la escasez actual de suministro de chips se debe a la incertidumbre en 2020 debido a la crisis sanitaria. En esta línea, un informe elaborado por ING también indica que los chips escasean debido al aumento de la demanda vinculado a la pandemia, principalmente causado por un mayor gasto en electrónica de consumo y “la fuerte demanda de equipos de oficina en el hogar”.

La pandemia interrumpió temporalmente los envíos de semiconductores a medida que aumentaba la demanda mundial de nuevos dispositivos móviles, PC y actualizaciones de centros de datos en respuesta al trabajo remoto, el aprendizaje online y otras tendencias para quedarse en casa.

Por último, la implantación de las redes de telefonía 5G también influye: hay un aumento en la demanda de nuevos teléfonos inteligentes compatibles. Los dispositivos conectados, como los smartphones, requieren un número creciente de chips. Skyworks Solutions, que produce chips inalámbricos para una amplia gama de industrias, espera que cada teléfono inteligente 5G use 25 dólares en chips frontales, en comparación con los 18 dólares por dispositivo 4G y solo 8 dólares por dispositivo 3G.

¿A qué afecta que no haya suficientes chips?

Es posible que pienses en ordenadores, móviles y consolas cuando oyes hablar de esta crisis -otra más-. Sin embargo, no son solo los sectores dedicados a la fabricación de dispositivos electrónicos los que están sufriendo los efectos de esta escasez: una de las industrias más perjudicadas es la de la automoción, con una importante falta de suministros para desarrollar los automóviles especialmente en Alemania.

La sequía de chips hizo que se produjeran un millón de automóviles menos, el 5% de la producción total, en el primer trimestre de 2021 en comparación con el mismo período del año anterior, según el analista de mercado IHS Markit.

¿Esto nos toca en algo a España? Es evidente que si la industria clave en una de las economías más importantes de Europa está tambaleándose, al resto de los países europeos nos llegarán también los temblores.

Además, como ya decíamos, la falta de chips afecta a los mercados de dispositivos móviles y equipos y aparatos electrónicos, de manera que al haber escasez y menor producción a la par que hay más demanda por los nuevos hábitos de vida más ‘caseros’ que llevamos por la crisis sanitaria, los precios de todas esas máquinas suben.

Eso cuando están disponibles, porque muchos fabricantes están teniendo que sacar sus dispositivos de poco en poco stock por falta de componentes, como es el caso de los ya mencionados Sony y Microsoft con sus nuevas consolas PS5 y Xbox Series X.

¿Hasta cuándo?

La demanda mundial de chips ha sido cíclica en general durante las últimas décadas. Sin embargo, el crecimiento sin cesar de las nuevas tecnologías, incluidos los servicios en la nube, las redes 5G y los servicios de inteligencia artificial, está alimentando un ‘superciclo’ de actualizaciones de chips que podría durar mucho más que un ciclo tradicional.

Los expertos no creen que esta sequía se vaya a pasar pronto. Hace poco, Volkmar Denner, el CEO de Bosch, dijo al periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung que “nos esperan meses difíciles” y que “la situación podría seguir siendo tensa hasta 2022”.

Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las últimas noticias sobre tecnología.