Durante este fin de semana, hubo una importante concurrencia de gente que visitó la Gruta de Choya.
Las jornadas soleadas del sábado y del domingo se prestaron para la salida de la familia y amigos, que eligieron el santuario de la Virgen del Valle.
La consigna policial en el ingreso a la Gruta controlaba que las personas que ingresaban lo hicieran con el tapabocas. Algunos, al advertir la presencia de la policía en la puerta de ingreso, y al no llevar su cubrebocas, decidieron dar media vuelta ya que una de las medidas de esta etapa de distanciamiento social es llevar el barbijo o cubrebocas, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de gente que ingresaba al santuario mariano.
Se pudo ver que, en su gran mayoría, la gente cumplía con las medidas sanitarias impuestas por el COE provincial, teniendo en cuenta que Argentina lleva más de 100 días de cuarentena y, en el caso de Catamarca, sin registro de  casos de Covid-19.
El constante ingreso de personas hizo necesaria la habilitación de los santuarios, que aún permanecen cerrados con el cartel “prohibido ingresar – baños cerrados”.
LA UNIÓN realizó algunas consultas donde, en su mayoría, la gente advertía de la necesidad que se habiliten los baños, por la presencia de personas mayores y de niños en el lugar. El resto de las instalaciones de la Gruta se encontraban en buenas condiciones y limpias.
Por su parte, los puestos de artesanías cumplían con las medidas sanitarias. Todos los vendedores con el tapabocas correspondiente y el alcohol en gel a la vista para el uso del cliente.
“De a poco, estamos casi volviendo a la normalidad. Por lo menos, la gente viene a visitar a la Virgen y algunos hacen pequeñas compras. Tenemos la esperanza que las ventas vayan repuntando”, dijo uno de los artesanos, al ser consultado por este medio sobre las ventas.