Ayer, tuvo lugar el homenaje de los gauchos a nuestra Madre del Valle, una
multitud de jinetes inició la tradicional cabalgata, la misma partió desde la rotonda
del Mercado de Abasto y emprendió su marcha por Chelemín, continuando por las
avenidas Alem, Belgrano y Los Legisladores hasta el parque Adán Quiroga.
Una interminable columna de varones y mujeres a caballo, llegados desde
distintas comunidades del interior catamarqueño y provincias vecinas, pobló el
sector Este de la ciudad Capital brindando una postal diferente. Montados a
caballo, con sus estandartes, banderas argentinas, papales y provinciales pusieron
color y alegría a la mañana dominical. Precedía la cabalgata el obispo diocesano
Luis Urbanc, llevando la imagen peregrina, escoltada por la Policía Montada,
acompañado por Darío Quintana, obispo de Cafayate.
Los vecinos ubicados a la vera del camino saludaban su paso, sumándose así a
esta manifestación de fe mariana.
En su homilía, el pastor diocesano agradeció el esfuerzo y el sacrificio de los
jinetes para participar de esta peregrinación. También destacó la presencia de
“monseñor Darío Quintana, para quien esto es novedoso”, ya que “pertenece a
Mar del Plata y ahora está viviendo la expresión de fe de todos ustedes”, afirmó y
le dio la bienvenida a nuestro Noroeste Argentino.
En este domingo de la Misericordia, el obispo afirmó que “María es una Madre
Misericordiosa, porque muchos traen en sus mochilas sus dificultades, pero
también vienen a agradecer a Dios que por medio de la intercesión materna de
María han superado alguna dificultad de salud, económica, de trabajo, en las
relaciones con las personas”.
Luego de la bendición final, se llevó a cabo el acto previo al desfile de las
agrupaciones gauchas.
Durante el homenaje se hizo una mención especial a la señora de Moreno, quien
hace 20 años confeccionó y entregó a la Patrona de Catamarca y del Noroeste
Argentino el ponchito de vicuña que luce en cada tributo de los gauchos.



