La réplica del rover ExoMars ha comenzado sus primeras pruebas científicas después de varios ensayos de conducción en el Mars Terrain Simulator, situado en las instalaciones de ALTEC (Turín, Italia). Este gemelo de Rosalind Franklin de la ESA, también llamado ‘The Ground Test Model’ (GTM), está siendo diseñada con el objetivo de respaldar el entrenamiento y las operaciones de la misión.

El modelo cuanta con un sistema de locomoción y, según la ESA, “es hora de que las cámaras e instrumentos del rover escaneen un terreno similar a Marte”. Hasta la fecha, el GTM ha inspeccionado unos 64 m² de terreno en una de las simulaciones del terreno marciano más grandes de Europa.

En sus primeras pruebas en Italia, la réplica ha llegado a superar las simulaciones de gravedad y luz, para recrear el ambiente del planeta rojo, y ha recorrido áreas arenosas y rocas de varios tamaños. Todo esto lo han conseguido a través del equipo que lleva encima el rover.

The Ground Test Model cuenta con dos cámaras estéreo en la parte superior e inferior de su mástil: NavCam y LocCam. Mediante ellas, el vehículo recibe imágenes en tres dimensiones y es capaz de identificar las ropas y pendientes que le esperan más adelante. Estas cámaras son las que guían al rover por caminos seguros y evitan los peligros.

Además, la réplica tiene otras dos cámaras: PanCam y CLUPI, que se encargan de ofrecer imágenes de alta resolución a los operadores del Centro de Control de Operaciones del Rover. Estas fotografías son claves para obtener el contexto geológico de la zona y ayuda a los científicos a decidir el lugar en el que estacionar al GTM para estudiar la superficie.

Con el fin de hallar las muestras adecuadas para el estudio, el rover debe realizar un análisis exhaustivo del área en el que se sitúe. Por ello, está equipado con un radar de penetración terrestre, WISDOM, y con un detector de neutrones, ADRON. Dichos aparatos, permiten que la réplica estudie lo que hay debajo de la superficie.

No hay que olvidar que el propósito inicial de la misión ExoMars 2022 de la ESA es encontrar evidencia de vida en Marte. La ESA asegura que “es probable que se encuentren rastros de vida pasada o presente bajo tierra” en Marte a través de estos aparatos que el GTM lleva encima.

Las pruebas de The Ground Test Model

Hasta la llegada de Rosalind Franklin a Oxia Planum, una zona de Marte, en junio de 2023, los operadores están realizando ensayos sobre los posibles escenarios con los que se puede encontrar el rover.

Con el motivo de confirmar que todo saldrá correctamente, están utilizando al GTM con el que, como ya se ha comentado, se han realizado pruebas sobre una superficie arenosa y plana. Durante este recorrido, la réplica ofreció imágenes estéreo y de alta resolución.

Asimismo, el rover de prueba ha empleado sus equipos para obtener información debajo de la superficie. De hecho, el radar de penetración terrestre WISDOM ha llegado a ejecutar su análisis científico cada 10 centímetros durante 30 segundos.

Estos ensayos simulan las secuencias que seguirá el rover en Marte, donde los científicos deberán decidir qué área vale la pena perforar”, explica la ESA. Rosalind Franklin será capaz de extraer muestras de hasta un máximo de dos metros, un hito muy reseñable dentro de la exploración de Marte.

Según la ESA, la muestra se triturará en un polvo fino y se entregará al “laboratorio analítico” dentro del rover. Allí, se analizará su mineralogía y química. La agencia europea apuesta por que los resultados de esta misión podrían responder al “posible origen, evolución y distribución de la vida en Marte.

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