Las nuevas reglas en la política económica que fijará el Gobierno Nacional  y sobre la cual ya trabaja el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, también ponen en alerta a las provincias, dado que se apunta a que lo que se determine desde Nación encuentra eco dentro de los gobernadores e intendentes, siendo la “austeridad” uno de los ejes. 
El plan, según publica La Nación, supone un ahorro total de unos 20.000 millones de pesos, buscando “demostrar la voluntad de la Casa Rosada de dar el ejemplo en un momento en el que reclama medidas de austeridad a distintos sectores. Se trata de la acción de ahorro más decidida dentro de la propia administración nacional ante la exigencia que lanzó el presidente Mauricio Macri”.
Entre los puntos de este nuevo ajuste, el matutino porteño señala que “en primer término, se suspenden por dos años los ingresos a la administración pública nacional, salvo en las Universidades, el Conicet y el servicio exterior”, remarcando que “la planta permanente la componen 208.000 personas, cuando asumió Macri, en diciembre de 2015, eran 240.000 aproximadamente”.
Otro punto habla de la venta de los automóviles que tiene el Poder Ejecutivo y sólo tendrán “chofer el jefe del Estado, los ministros y secretarios de Estado. El resto de los funcionarios dejará de tener ese beneficio”. Por otra parte, señalan que “se terminarán para la gran mayoría de los funcionarios, los viajes en avión en la categoría business”, quedando este beneficio sólo para ministros mientras que los secretarios y subsecretarios del Estado deberán volar en la clase turista.
Por otra parte se verán los viáticos y los sueldos de algunos organismos nacionales, pero sí queda claro que siete de las nueve medidas que se pondrán en marcha “en muy corto plazo” sólo requieren resoluciones administrativas.
En otro párrafo, el diario porteño puntualiza que, según admiten desde el entorno del Poder Ejecutivo Nacional, “el ajuste que el Gobierno pone en acción para la política no alcanza. Si los gobernadores y los intendentes no hacen algo parecido, será sólo un gesto sin impacto real en las cuentas públicas, según admiten en la cúpula del Poder Ejecutivo.
Estos temas, el Presidente tiene previsto hablarlos en las sucesivas reuniones que mantendrá con los mandatarios provinciales.