Cintia Soledad Bazán (28) y Enzo Morales (32) fueron indagados ayer a la tarde por el homicidio del empleado de seguridad Hugo Ariel Ocampo (37). El hombre se abstuvo de prestar declaración mientras que su pareja optó por dar su versión y aseguró que Morales ultimó a golpes a la víctima.

La indagatoria se llevó a cabo en el edificio de la División Investigaciones en calle Tucumán al 800, hacia donde fue trasladada Bazán desde la Comisaría de la Mujer y el Menor. Por su parte, Morales ya estaba alojado en esa dependencia policial.

El sujeto, que contó con la asistencia de la defensora oficial N° 2, Florencia González Pinto, optó por abstenerse de prestar declaración.

Distinta fue la postura de Bazán, quien, acompañada por el abogado Orlando del Señor Barrientos, buscó despegarse del crimen y señaló que su pareja actuó en forma solitaria para asesinar a golpes y estrangular a Ocampo. Su declaración finalizó pasadas las 22 y fue escuchada atentamente por los fiscales Yésica Miranda y Hugo Costilla.

Según informaron fuentes judiciales consultadas por El Ancasti, el lunes 18 habían quedado en encontrarse con Ocampo en una estación de servicio ubicada sobre avenida Hipólito Yrigoyen. La mujer señaló que era el punto habitual de encuentro con el empleado de seguridad.

Bazán manifestó que después de desayunar juntos se dirigieron hacia Antapoca, cada uno en su motocicleta y que tras ubicarse en una zona apartada fueron sorprendidos por Morales, quien se habría enterado de la cita al revisar el celular de la joven.

Siempre de acuerdo con el relato de la acusada, Morales le asestó varios golpes con un palo en la cabeza a Ocampo, para finalmente pisarle el cuello hasta que perdiera la vida. Luego arrastró el cuerpo y lo depositó en el pozo de veinte metros de profundidad.

Según se desprendió del relato de Bazán, Morales la habría amenazado para que no intercediera sino “a ella le pasaría lo mismo” y le habría manifestado también que tomaría represalias contra la hija de ella.

Tras la declaración de ella volvió a su lugar de detención en la Comisaría de la Mujer y el Menor.

Para hoy se espera la indagatoria del sujeto de apellido Saracho, quien es hermanastro de Morales y está imputado por el delito de “encubrimiento”.

 

Familiares de Ocampo y Brenda Gordillo, unidos por el dolor

Tal como había sido anunciado, ayer se realizó una “marcha de silencio” para recordar a Hugo Ariel Ocampo, el hombre cuyo cuerpo fue encontrado el domingo a la mañana en un pozo en Antapoca.

Familiares de Ocampo estuvieron presentes y se sumaron amigos de la víctima, quienes participaron del encuentro.
La marcha partió por calle República y llegó hasta la Plaza 25 de Mayo.

“El objetivo de esta marcha es pedir justicia por Hugo Ariel Ocampo. Es una marcha de acompañamiento para pedirle a nuestra Madre Morena del Valle para que ilumine a la fiscal (Yésica Miranda) y a su equipo de trabajo, para que se haga justicia”, dijo Carlos, hermano de Ocampo.

“Quiero darle un agradecimiento muy grande a la familia, a todos los vecinos y a todos”, agregó.

En la marcha también participó la madre de Brenda Micaela Gordillo, la joven asesinada el 1 de marzo de 2020.

“Catamarca comienza hoy una lucha por Brenda Micaela y Hugo Ariel, basta de esto”, señaló al tiempo que comentó que está conforme con el desempeño de la fiscal Miranda. “Confiamos en ellos ciegamente”, dijo.

Por su parte, María, madre de Brenda Micaela, señaló: “Acompaño a la familia, que está pasando por el mismo dolor que nosotros. Esperemos que sea un juicio rápido y que no sea lerdo como el de nosotros”, señaló.

La madre comentó que el próximo lunes -día de regreso a la actividad judicial- se llevará a cabo en horas de la mañana una sentada en Junín y San Martín, frente a la Cámara Penal 1.