
La frecuencia de días con clima cálido, seco y ventoso, condiciones que favorecen incendios forestales severos, ha aumentado casi tres veces en los últimos 45 años a nivel global. Este incremento es más pronunciado en el continente americano, según los hallazgos de un reciente estudio.
Más de la mitad de este incremento se atribuye al cambio climático inducido por la actividad humana, según los investigadores. Este fenómeno indica que, a medida que la temperatura del planeta asciende, más regiones experimentan simultáneamente condiciones propicias para incendios.
Este escenario plantea serios desafíos para los países, que podrían verse desbordados por la cantidad de incendios a combatir. Además, la ayuda internacional podría verse limitada, ya que las naciones vecinas también enfrentarían sus propias crisis de incendios, señalaron los autores del estudio, publicado el miércoles en Science Advances.
Los datos del estudio muestran que en 1979, el planeta promedió 22 días anuales con condiciones sincrónicas favorables para incendios en extensas áreas. En contraste, para 2023 y 2024, este promedio superó los 60 días al año.
«Los cambios observados incrementan la probabilidad de que ocurran incendios difíciles de controlar en diversas áreas», subrayó John Abatzoglou, coautor del estudio y experto en incendios de la Universidad de California, campus Merced.
El estudio se centra en condiciones meteorológicas, como temperaturas elevadas y fuertes vientos, más que en incendios específicos. «Esto eleva la probabilidad de brotes generalizados de incendios, aunque el clima es solo un factor», comentó Cong Yin, autor principal y también científico de incendios de la misma universidad. Otros factores que contribuyen a los incendios son el oxígeno, el combustible (como árboles y arbustos) y fuentes de ignición, como rayos o acciones humanas.



