La madre de jovencita que sufrió un abuso sexual pidió celeridad a la Justicia en el marco de la investigación, ya que radicó la denuncia hace un año y aún no recibió novedades alentadoras ni se detuvo al acusado.
El aberrante hecho ocurrió en el departamento Valle Viejo, cuando la víctima tenía apenas 12 años y el acusado 33. El agresor era pareja de la tía de la niña y en ocasión de estar compartiendo un asado familiar, habría aprovechado un momento a solas para cometer el hecho.
De acuerdo a lo denunciado, el señalado primero se bajó los pantalones y le exhibió el miembro a la niña y a una vecinita que estaba con ellos.
Seguidamente, le habría bajado el pantalón y la ropa interior a la víctima, a quien le causó una lesión en su zona genital con el ultraje. De esto último se enteró tiempo después.
“Cuando tuvo los 13 recién cumplidos, yo notaba que andaba rara y andaba mal en la escuela. Un día, revisando sus cosas, encontré unas frases escritas en un cuaderno, algo como ‘él me violó y el dolor sigue intacto’”, contó su madre en diálogo con El Esquiú.com.
“Hablé con ella pensando que tal vez solo eran frases sueltas, pero terminó contando cómo ocurrió el abuso”, añadió.
De forma inmediata, radicó una denuncia penal con la esperanza de lograr la privación de libertad del sujeto, pero hasta el momento eso no ocurrió.
“Me harté de ir a la judicial. A ella le hicieron todas las pericias”, cuenta su madre. La preadolescente fue sometida a una cámara Gesell y confirmó lo ocurrido. “La psicóloga me dijo que hable con el fiscal para que lo detengan, porque ella tiene terror de volvérselo a encontrar”.
La denunciante recordó que, tiempo atrás, su hija usaba la aplicación de mensajería de Facebook desde el celular de su pareja y se puso a revisar. Fue así como encontró que el agresor acosaba a su hija por Messenger, enviándole mensajes que ella nunca respondió.
abuso adolescente catamarca“Le decía ‘salí que estoy afuera, atendeme por favor, no te voy a hacer nada’ y le reclamaba porque ella no contestaba”, contó su madre.
La mujer acercó el teléfono como prueba a la Justicia. “Después de casi un año recién vieron los mensajes, antes ni se habían tomado la molestia. Recién el mes pasado logré recuperar el teléfono, por ahí siento que denuncié al vicio”, expresó.
“Después del abuso, él la siguió hostigando, quería contactarse con ella para terminar lo que empezó”, dijo preocupada.
De acuerdo a la madre de la víctima, la otra niña que presenció el abuso también habría declarado ratificando la versión.
La mujer señala que todas las veces que fue a consultar sobre el expediente le respondieron que el trámite es algo lento, que lleva tiempo.
“Gracias a Dios, nunca más se lo cruzó, pero ella le tiene terror y él anda suelto como si nada, sale de fiesta los fines de semana y hace su vida tranquilo. Necesitamos que la Justicia se apure y que no espere a que ella sufra de nuevo”, concluyó la mujer.


