
El jueves 22 de octubre, día en que la Iglesia celebra a San Juan Pablo II, recordado como el Papa de la vida y la familia, se llevó a cabo la bendición de una imagen réplica de la Virgen del Valle, que a partir de este sábado 24 presidirá los encuentros de embarazadas, que organiza la Pastoral de la Niñez de manera mensual.
La emotiva ceremonia se realizó en el Santuario de la Gruta de Nuestra Señora del Valle y fue presidida por el padre Santiago Granillo, rector del Santuario de la Gruta y asesor diocesano de la Pastoral de la Niñez.
La sagrada imagen, proclamada como Madre de la Vida y Protectora de los Encuentros de Mujeres Embarazadas (EME), lució un vestido y un manto confeccionados con un profundo contenido teológico y espiritual a favor de la gestación.
El vestido blanco
- Las tres rosas en la base representan a la Santísima Trinidad, fuente de toda paternidad y maternidad. La rosa del medio simboliza al Hijo, Jesús, la segunda Persona trinitaria, que sirve de base para el encuentro de María e Isabel, y se sitúa a la altura del vientre de María, donde se encarnó.
- La escena de la Visitación representa el encuentro de la vida entre María y su prima Isabel, ambas rebosantes de alegría. Este encuentro se considera «el primer EME de la historia», un hecho que se replica y actualiza en cada encuentro de mujeres embarazadas.
- La rosa azul y el embrión: Entre María e Isabel se levanta una rosa azul que simboliza toda vida y a cada niño o niña que viene en camino como promesa y proyecto de Dios. Arriba, se aprecia a Jesús como un pequeño embrión en el vientre materno; su cordón umbilical asciende hasta el Inmaculado Corazón de su Madre como vínculo estrecho de amor, visibilizando la vida oculta en el vientre de cada mujer embarazada, cuyo niño está unido para siempre al corazón de su madre.
El manto azul – celeste adornado con flores y piedras, simboliza las gracias y bendiciones que se dispensan a cada mamá y a su bebé en gestación durante el rito de imposición del manto que se realiza en cada EME.
Al recibir esta imagen de María, la Pastoral de la Niñez y el Equipo de los EME renuevan su compromiso de acompañar, contener y celebrar el don de la vida.



