“Tenemos que instar al Gobierno a que mejore los salarios de los profesionales, no puede ser que el salario de un médico ronde los $85.000. Los insto a que piensen en la salud, porque todos los médicos y auxiliares son mal pagados. Le pido a Jalil que haga un lugar en la agenda y los reciba”, reclamó.
La diputada Natalia Saseta (PRO) se sumó a los planteos opositores al indicar que con esta iniciativa no se está solucionando nada, «solamente estamos declarando de interés un proyecto que recién se está tratando en el Congreso».
«Es fundamental que empecemos a hablar de la crisis de la salud en la provincia», dijo a lo que añadió que el Hospital Interzonal San Juan Bautista «se está cayendo a pedazos» y que los pediatras del Hospital de Niños «están de paro» y que ningún ministro escuchó sus reclamos.
Ante los planteos opositores, Palladino retomó la palabra y remarcó que al Gobierno “le preocupa” la situación salarial de los médicos y aclaró que no está en las posibilidades de la Provincia poder solucionar el problema de los descuentos por el impuesto a las Ganancias. “Siempre esto (exención de Ganancias a las guardias médicas) caía en el Congreso de la Nación, porque allí se resuelve”, dijo. Además, aseguró que “puede dar fe” de que al Gobierno “le preocupa fortalecer el sistema de salud” y en ese sentido, recordó «la respuesta que se dio en una situación inesperada como fue la pandemia del COVID-19».
El presidente del bloque del Frente de Todos, Ramón Figueroa Castellanos, si bien indicó que el proyecto es un pedido al Congreso, destacó que «es un camino para que las discusiones se puedan dar».
Finalmente, la diputada María Argerich chicaneó las críticas opositoras al afirmar que le hubiese gustado que hagan esos mismos planteos cuando el expresidente Mauricio Macri bajó el Ministerio de Salud a una Secretaría



