El sábado por la noche, tras un operativo de los grupos Antinarcóticos de Unidades Regionales de la Policía de la Provincia, se logró el secuestro de una importante cantidad de cocaína “alita de mosca” de un domicilio en Santa María, en el cual funcionaba una verdulería.

Fuentes policiales informaron que el procedimiento inició alrededor de las 20.30, luego de una minuciosa tarea investigativa iniciada hace varios meses,  cuando efectivos de la dirección Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia, conjuntamente con personal de la división Canes y GAUR de Belén, Andalgalá y Santa María, bajo las directivas del Juzgado Federal, a cargo del  Miguel Ángel Contreras, montaron en la ruta provincial Nº 17, en inmediaciones del ingreso a esa ciudad, un operativo vehicular y de identificación de personas.

Allí procedieron a controlar un automóvil Renault Logan, de color rojo, conducido por un joven de 28 años, y tras practicar el registro del rodado y la requisa de esta persona, los policías encontraron un envoltorio de nylon compactado de cocaína de máxima pureza, conocida como “alita de mosca”.

También en el lugar encontraron dinero en efectivo discriminado en billetes de distinta denominación y un teléfono celular, que quedaron en calidad de secuestro a disposición de la Justicia interviniente.

Luego se dispusieron allanamientos en una vivienda del barrio Virgen del Valle y en otro inmueble donde funciona una verdulería, ubicado en la avenida 1º de Mayo de la ciudad de Santa María, donde los policías incautaron varias dosis de alita de mosca listas para ser comercializadas, elementos para el estiramiento de la sustancia estupefaciente y gran cantidad de recortes de nylon.

Al finalizar la medida judicial, el joven quedó en calidad de detenido, a disposición de la Justicia Federal, en virtud que las pruebas obtenidas habrían conducido a los investigadores a determinar que en los inmuebles allanados se comercializaría la sustancia estupefaciente al menudeo.

Cabe mencionar que la droga secuestrada tiene gran poder alucinógeno y el ahora detenido, al someterla al proceso denominado “estiramiento” con el agregado de otras sustancias, podía obtener gran cantidad de dosis que luego eran vendidas por una importante suma de dinero y entregadas a clientes selectos, utilizando la modalidad delivery, en vehículos propiedad de su familia, entre ellos el antes mencionado.