Regresaron las clases presenciales y el caos de tránsito en las horas picos, a diario se observa que la gente volvió a las viejas prácticas como estacionar en doble fija, no respetar los corredores rápidos generando un trastorno en las inmediaciones de todos los establecimientos educativos de la zona céntrica. Ayer se superpuso las manifestaciones que se generaron desde las 10 de la mañana hasta justamente el mediodía en el centro. Por un lado, protestaron las mujeres del Frente de Izquierda, UPCN y el Movimiento MST, todo esto agudizó aún más el transitar por la ciudad.

Los alumnos ingresan a las 8:00 de la mañana a las escuelas, los padres suelen dejarlos antes, ya que muchos deben llegar a sus lugares de trabajo, en este horario ya es complicado transitar. Sin embargo, el caos mayor es a las 12:00 , horario de salida. En ese momento, tanto en las esquinas de los Colegios céntricos, como Colegio Quintana, FASTA, Pia Didoménico, Belgrano y la Escuela Sarmiento, como en frente de los mismo se torna imposible circular, una persona de tránsito no es suficiente ante la conducta desaprensiva de los padres, quienes dejan sus vehículos en doble fila, motos en la veredas con el fundamento de que “solo es por unos minutos”.

A esto se suma quienes estacionan en los garajes, en los lugares señalizados de Prohibido Estacionar o Reservado y ni mencionar quienes lo hacen tapando cada rampa para discapacitados, Transporte Escolar o parada de colectivos.

Todo el caos dura 1 hora, entre las 12 y 13, y por la tarde a las 18 hasta las 19.

Antes de la pandemia, y para poder controlar el tránsito, los representantes de los Colegios Privados junto a funcionarios de la municipalidad de la Capital habían acordado varias acciones para evitar el caos que ahora se vive. En principio, salir a distintos horarios, con diferencia de 20 minutos entre colegios para justamente evitar el caos, también organizaron salidas de los primeros grados y luego esperar 10 minutos para despachar a los más grandes. Sin ir más lejos, el nivel primario de algunos colegios debía salir del micro centro y reubicarse fuera de las cuatro avenidas, y a la fecha son contadas las escuelas que pudieron descomprimir de este modo el flujo de alumnos y padres en horarios picos.

“Nadie respeta nada, los automovilistas estacionan donde quieren, pero jamás en una playa porque no quieren caminar siquiera una cuadra”, comentaban las mamás ayer en inmediaciones del Maipú y República.

Medidas este año 
Desde la Secretaria de Protección Ciudadana informaron semanas atrás la medida de señalizar la calle Chacabuco para que nadie estacione, demarcar media calzada para carril rápido de colectivos y controles, de este modo, los colectivos podrían frenar en las paradas correspondientes y los niños de los establecimientos educativos poder esperar sin problemas en el tránsito. Sin embargo no se cumple y los automovilistas siguen estacionando por toda calle Chacabuco desde la avenida Virgen del Valle hasta avenida Belgrano.