Cuatro testigos comparecieron ayer en el marco del juicio contra el sacerdote Juan de Dios Gutiérrez, quien está acusado de haber abusado sexualmente a una adolescente en la ciudad de Belén, en el 2015.
La tercera jornada del debate que se realiza en la Cámara Penal N° 3, tuvo como testigos a una docente de la víctima, una compañera de estudio y dos psicólogos: el terapeuta particular de la joven y la profesional de la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales Eclesiásticos (RSA).

Según trascendió, la docente describió de qué manera en una clase tomó conocimiento de que la joven había sido víctima de abuso sexual, lo que motivó que desde el instituto terciario se coordinaran acciones con Salud Mental para darle contención. Esto fue ratificado por una compañera de la carrera que compareció en la Cámara Penal N° 3.
El psicólogo particular de la damnificada se refirió al estado de vulnerabilidad en el que se encuentra la víctima y que se agudizó tras el hecho por el que terminó denunciado Gutiérrez, en octubre del 2015. Por último declaró la psicóloga Liliana Rodríguez, quien efectúa el acompañamiento desde la RSA (ver relacionado).

Tras estos cuatro testimonios, los jueces Patricia Olmi, César Marcelo Soria y Jorge Rolando Palacios dispusieron pasar a un cuarto intermedio hasta hoy que se escucharán los últimos testimonios. Se trata de peritos del Cuerpo Interdisciplinario Forense y un joven de Belén, quien era compañero de la víctima en el movimiento juvenil que era conducido por el cura acusado.
Posteriormente, el Tribunal resolverá la fecha para la exposición de alegatos y veredicto.

Aislado
Juan de Dios Gutiérrez siguió las alternativas del juicio desde un domicilio bajo la modalidad virtual y podría declarar mañana, según informaron desde la defensa.

“No hay enamoramiento,
hay abuso de poder”

Liliana Rodríguez es psicóloga de la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales Eclesiásticos (RSA) y acompaña desde noviembre del 2015 a la víctima y a su madre. Ayer declaró como testigo en el juicio contra Juan de Dios Gutiérrez.
Rodríguez declaró vía teleconferencia desde la Secretaría de Exhortos de la ciudad de La Plata.
Tras su declaración habló con El Ancasti y relató que en la RSA “son testigos del shock emocional, de la angustia, del bullying en la escuela”, expresó.

“La sociedad de Belén debería pedir disculpas por los daños colaterales porque no creyó, repudió, no acompañó y hasta hubo castigo físico”, manifestó Rodríguez.
La primera vez que Rodríguez y Alejandra – madre de la víctima – se pudieron ver las caras fue en el 2018, en Entre Ríos, durante el juicio contra el sacerdote Juan José Ilarraz, quien fuera condenado a 25 años de prisión por abusos y corrupción de niños.
La mujer ya declaró en otras causas de abusos sexuales eclesiásticos. Manifestó que en todos los casos que llegaron a juicio hubo condena.

“El modus operandi de la Iglesia y de Gutiérrez no es inédito, ni llama la atención, responde a los patrones habituales de como se da este fenómeno”, dijo.

“Hizo las habituales maniobras dilatorias durante el proceso, pero llegó a límites que otro no ha llegado. Gutiérrez habló en los medios un día antes que comience el juicio. Dio un paso más al amedrentar, al desestabilizar a la víctima que volvió a verlo y a escuchar su voz”.

“No hay ninguna posibilidad de enamoramiento, no hay consentimiento. Hay abuso de poder de alguien que es un sacerdote. Arman la trama a partir de detectar los puntos vulnerables en la otra persona. Hacen sentir a la víctima como la elegida, como la preferida”, concluyó.