Los menores están cada vez más expuestos a la vorágine de las redes sociales. Las grandes empresas tecnológicas ponen limitaciones de edad para acceder a ellas, pero estas barreras virtuales no son suficientes en muchos casos, ya que niños y adolescentes saben bien cómo engañar a los sistemas de verificación.

¿Qué dice la ley? En realidad, cada país tiene una legislación diferente, aunque en general la mayoría de las redes sociales tienen una edad mínima para poder acceder a ellas. En el caso de España, la edad a la cual los menores pueden tener su propia cuenta sin supervisión y consentimiento de los padres es a los 14, según dicta el Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal.

“Podrá procederse al tratamiento de los datos de los mayores de catorce años con su consentimiento, salvo en aquellos casos en los que la Ley exija para su prestación la asistencia de los titulares de la patria potestad o tutela. En el caso de los menores de 14 años se requerirá el consentimiento de los padres o tutores”, establece la norma.

No obstante, en algunos casos, las empresas tecnológicas marcan otros mínimos: baja hasta los 13 años en el caso de TikTok, Twitter, WhatsApp, Snapchat, Tumblr o Reddit, y también en otras como Facebook, Instagram, YouTube o Flickr siempre y cuando los padres o tutores den permiso.

Estas plataformas advierten en sus normas de uso que podrían eliminar los perfiles que incumplan la legislación sobre protección de datos en los menores, aunque la realidad es que no siempre se chequea si el usuario cumple de verdad la edad mínima exigida a no ser que la cuenta infrinja algún otro término de las condiciones o que sea reportada por otro usuario.

¿Engañan los menores con su edad?

Al final, mentir a una plataforma es bastante sencillo, así que una vez los menores tienen acceso a Internet y a dispositivos móviles sin un excesivo control parental crearse una cuenta en Instagram, Facebook o TikTok no es difícil. Solo tienen que mentir en su edad y poner un nombre falso.

Sobre esto precisamente hablamos hace poco en el entorno de TikTok. En primer lugar y como ya se señalaba más arriba, si hablamos de normas y de edades permitidas, ningún niño menor de 13 años debería estar usando la app, ya que las condiciones de la compañía no lo permiten. Pero la realidad es muy distinta.

En su último informe de transparencia, TikTok reconoce que borró un total de 7.263.952 de cuentas por ser “sospechosas” de pertenecer a menores de la edad permitida solo en los tres primeros meses del año. Pero, ojo: no hay forma de saber exactamente cuántos usuarios de menos de 13 años usan realmente el servicio, estas son cuentas en las que los usuarios ingresaron voluntariamente su fecha de nacimiento, identificándose como menores de 12 años al registrarse. Muchos otros no son tan sinceros.

TikTok ha subrayado en numerosas ocasiones que dispone de un servicio para que usuarios menores puedan registrarse en una ‘versión especial’ de la plataforma. Pero, claro, nadie quiere sentarse en la mesa de los pequeños a comer cuando estás a punto de empezar tu adolescencia.

¿Qué hacen las compañías para evitar este problema en sus plataformas?

Poner barreras se hace cada vez más necesario si nos fijamos en datos como que, según una encuesta del INE, el 69,5% de la población española de 10 a 15 años dispone de teléfono móvil. Si abrimos esa horquilla hasta la mayoría de edad, el porcentaje sube hasta el 90%. Y otros informes señalan que un alarmante 68% de los menores de 10 a 12 años tiene redes sociales. Así pues, las compañías tecnológicas se están poniendo las pilas y están endureciendo las medidas para tener un mayor control sobre su uso por parte de niños y adolescentes.

Por ejemplo, desde hace poco tiempo YouTube pide a aquellos usuarios que considera menores y que están intentando acceder a contenidos no apropiados para su edad una foto del DNI o de la tarjeta de crédito. Instagram, por su parte, ha anunciado que para verificar que el adolescente que abre una cuenta en la red social es mayor de 14 años, está desarrollando nuevas tecnologías basadas en aprendizaje automático, un método que también emplea en Facebook. Además, prácticamente todas permiten algún tipo de control parental.

En algunas ocasiones, para intentar cubrir esa ardua necesidad de los más pequeños de estar también en el mundo digital, las redes sociales plantean soluciones ‘intermedias’, algo así como mundos virtuales solo para menores en los que estos estén más seguros frente a problemas como el ciberacoso o la exposición.

Por ejemplo, tenemos YouTube Kids, una aplicación independiente con contenido dirigido a niños de entre 2 y 8 años. El contenido de la aplicación puede configurarse para tres grupos: preescolares, escolares y todas las edades. Y consta de cuatro secciones principales: programas, música, aprender y explorar. Pero este proyecto no ha estado exento de problemas y se ha enfrentado a polémicas porque el algoritmo ha dejado pasar vídeos con contenido inapropiado.

Así que no parece que hacer versiones alternativas para los más pequeños sea la solución definitiva, sin embargo algunos se empeñan en seguir intentándolo.

Una versión de Instagram para niños

Instagram también ha querido experimentar en este campo. Según declaraciones del CEO de la plataforma, Adam Mosseri, a BuzzFeed News, la compañía estaría trabajando en desarrollar una versión de la popular aplicación para compartir fotos para niños menores de 13 años.

El propio Mosseri escribió en Twitter en respuesta a otro usuario que “los niños preguntan cada vez más a sus padres si pueden unirse a aplicaciones que les ayuden a mantenerse al día con sus amigos”. “Una versión de Instagram donde los padres tienen el control, como lo hicimos nosotros con Messenger Kids, es algo que estamos explorando. Compartiremos más en el futuro”, añadía. Como decíamos, la política actual de Instagram prohíbe que los niños menores de 13 años accedan a la plataforma.

Como era de esperar, esta idea ha generado mucha controversia, no solo con respecto a la privacidad de los niños, sino también en el plano de la legalidad. Un total de 35 organizaciones y 64 expertos individuales se unieron para conseguir que Facebook abandone este plan de crear una versión de Instagram para niños menores de 13 años, un proyecto que califican como “gran riesgo” para los jóvenes usuarios.

Esta coalición internacional de defensores de la salud pública y la seguridad infantil planteó a los ejecutivos de Facebook su preocupación sobre los efectos que una plataforma así podría tener sobre la privacidad, el tiempo frente a la pantalla, la salud mental, la autoestima y la presión comercial en los menores.

Como señala el propio Mosseri, esta no es la primera vez que Facebook propone una plataforma solo para niños: ya lo hizo con Messenger Kids, la versión infantil de su chat. Las diferencias con su aplicación hermana para adultos son que no posee publicidad ni compras integradas y la lista de contactos tiene que ser verificada por los padres. Ya entonces, padres y educadores pidieron la retirada de la app por considerarla innecesaria y perjudicial para los menores.

Instagram es tóxico para las jóvenes adolescentes… y Facebook lo sabe

El último escándalo tiene que ver con una noticia ha generado mucha polémica al sacar a la luz The Wall Street Journal un informe interno de la compañía de Mark Zuckerberg llamado ‘Los archivos de Facebook’. En él queda claro que Instagram genera muchos problemas relacionados con la inseguridad, la ansiedad y la falta de confianza, especialmente entre las menores adolescentes.

“Un 32% de chicas dicen que cuando se sienten mal con su cuerpo, Instagram las hace sentir peor”, se puede leer en este documento publicado por el diario estadounidense, que data de 2020 -aunque la compañía ya había realizado un estudio similar con conclusiones parecidas en 2019-.

Instagram ha respondido diciendo que se compromete a “comprender los problemas complejos y difíciles” de este sector de la población.

Cómo controlar la seguridad de los menores en Instagram

Como se ha podido comprobar, el mundo de las redes sociales está al alcance de la mano de cualquiera, incluso de los menores de edad. Esto implica una preocupación para los padres, ya que los niños y adolescentes están expuestos a convertirse en víctimas de acoso, insultos o agravios a través del móvil y las plataformas sociales.

Una de las redes más utilizadas es Instagram. Allí encontramos diferentes maneras de limitar y restringir la seguridad para que los más pequeños no tengan acceso a páginas con contenidos poco apropiados, así como tampoco interactuar con desconocidos. Te contamos cómo puedes gestionar esos controles parentales en la aplicación:

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