La fe mariana en tiempos de pandemia

En este momento difícil por la pandemia, durante la noche del lunes 12 de abril, día en que se celebró el 130° aniversario de la Coronación Pontificia de la Imagen de la Virgen del Valle, rindió su homenaje el ámbito de la Salud estatal y privado: sanatorios, hospitales, Maternidad, Círculo Médico, farmacéuticos, odontólogos, kinesiólogos, anestesistas, psicólogos, bioquímicos, la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP), geriátricos; SAME, ECA, EMI y COE Provincia; ONG Corazón con Agujeritos y Soles; Pastoral de la Salud y Pastoral de las Adicciones.

La ceremonia litúrgica de este segundo día del Septenario fue presidida por el Pbro. Ángel Pavón, responsable de la Pastoral de la Salud, y concelebrada por el Rector del Santuario y Catedral Basílica, Pbro. Gustavo Flores, con transmisión a través de las redes sociales.

Entre los alumbrantes, participaron autoridades de la Salud, encabezadas por la ministra, Dra. Claudia Palladino, en un número menor al habitual debido al estricto protocolo dispuesto por el Santuario, que permite el uso de sólo el 30% de la capacidad del templo. En su homilía, el Padre Pavón se refirió a “la salud, que en este tiempo de pandemia tenemos que cuidar de una manera muy especial, y venimos a la Virgen para poner bajo su mirada y protección toda esta actividad humana, que también formaba parte del ministerio público de Jesús, asistir y atender a los sufrientes, a los débiles, a los frágiles, a los enfermos. Y cómo no pensar que detrás de este servicio haya estado también su Madre, la Virgen Santísima”. “Por eso, a pesar de la situación coyuntural que nos toca atravesar respecto de esta pandemia, con mucha confianza, venimos a los pies de la Madre para poner toda nuestra vida. Dar gracias a Dios por su protección, su cuidado”, manifestó. Y sacerdote también reflexionó que este homenaje “lo hacemos en el marco de la Pascua, esta gran fiesta de la alegría cristiana, del triunfo de Jesús, el Hijo de María, que con su Pasión, Muerte y Resurrección vence al mal, al pecado, a la muerte, muerte que hoy golpea fuerte en muchas de nuestras sociedades, no sólo en Argentina sino en todo el mundo”.

Luego de ahondar en el texto del Evangelio del día que propone el pasaje del diálogo de Jesús con Nicodemo, dijo que “trabajar por la salud del prójimo es un modo privilegiadísimo construir el Reino de Dios, porque en la persona del enfermo encontramos al mismo Jesús”.

También manifestó que “este año nos toca mirar de una manera especial a San José”, y pidió que nos enseñe a ser custodios del hermano enfermo, del que sufre, como lo fue él de Jesús”.

Al concluir la celebración eucarística, se llevó a cabo la bendición del personal y ambulancias en el Paseo de la Fe.