a directora de Nivel Secundario, Olga Burella, adelantó que los cambios previstos para la nueva escuela secundaria no se podrá poner en marcha el próximo año, porque se debe modificar toda la estructura del sistema educativo de la provincia.
Burella reconoció que poner en práctica la obligatoriedad de la escuela secundaria “no es tarea sencilla, tenemos un gran nivel de abandono, repitencia, sobreedad y ya nos debemos hacer cargo y trabajar en función de eso”.
Olga Burella, CatamarcaEn lo que respecta a lo jurisdiccional, la funcionaria comentó que el Ministerio de Educación está “trabajando y mirando, y vamos a poner en debate la escuela secundaria, a trabajar con las diferentes agrupaciones, actores e instituciones, pero ese proceso lo vamos a comenzar a poner en potencia en la voz de los destinatarios directos que son los jóvenes estudiantes”.
La directora adelantó que está previsto que entre el 23 y 24 de agosto se realice un foro de jóvenes a través de los centros de estudiantes. “Queremos debatir cómo sienten los chicos la escuela, cómo la transitan, cuál sería la escuela ideal. Esto va mucho más allá de cambios curriculares, está pensando en nuevos modelos; tenemos que mirar la realidad de nuestra provincia y recién tomar las decisiones. Entre los cambios pensados está como alternativa que los docentes concentren las horas en una o dos escuelas en lugar de horas cátedra”. Pero reiteró que “estamos complicados de comenzar el año que viene con los cambios porque es toda una estructura la que hay que modificar, primero hay que tomar decisiones. 2018 será para pensar y recién en 2019 podría ponerse en marcha”.
Algunos de los cambios que ya se hablan a nivel nacional tienen que ver con un proyecto educativo que le dé sentido a la escuela y motive a los estudiantes; cada escuela deberá planificar el año especificando cuáles son los indicadores de mejora que se plantea; no habrá más profesores taxis que trabajen pocas horas en distintas escuelas y tienen, por lo tanto, poco contacto con los alumnos y cambiaría la forma de acreditar los conocimientos: se piensa en flexibilizar la clásica repitencia, entre otros.


