
Gimnasia rescató un empate ante Atlético Tucumán, en un partido en el que hizo los mayores méritos para ganar, pero que estaba perdiendo hasta el tiempo de descuento, cuando Marcelo Torres anotó el penal que puso el 1-1 definitivo. Lautaro Godoy, diez minutos antes, había adelantado al conjunto visitante, que se estaba llevando un premio demasiado grande por lo mostrado en el campo.
A lo largo del encuentro, Gimnasia tuvo control de pelota y mayor cantidad de ocasiones de peligro frente al arco tucumano. La visita, por su parte, apostó al orden defensivo y alguna contra para tratar de salir de la mala racha que venía atravesando. Y por esa vía tuvo sus chances, sobre todo a través de Ruiz Rodríguez, pero no tuvo precisión al momento de definir.
Cuando parecía que el empate estaba sellado, Lautaro Godoy sorprendió a Insfrán con un remate desde afuera del área para colocar el 1-0. Gimnasia no se rindió y tuvo su premio gracias a un penal de Di Plácido sobre Franco Torres, que su homónimo Marcelo transformó en gol con un derechazo inapelable para Ingolotti.



