Amazon ha implantado un sistema de pago biométrico en su cadena de supermercados norteamericana Whole Foods. Con él, los clientes podrán hacer sus compras y pagar pasando la palma de la mano por un lector.

Este sistema de la empresa de Jeff Bezos se llama Amazon One y funciona de la misma manera en la que lo hacen las tarjetas de crédito o los móviles. Para utilizarlo, los usuarios solo tienen que vincular su mano a su tarjeta de crédito o débito en el propio establecimiento. Una vez hecho esto, solo tienen que pasar la mano sobre el lector y este la reconocerá y efectuará el pago.

La multinacional estadounidense ha instalado este sistema en algunas cajas registradoras de un par de Whole Foods, pero aún está en fase de pruebas. Antes de colocar Amazon One en su cadena de supermercados, la empresa ya había situado este sistema en sus tiendas físicas de Amazon Go y Amazon Books (primero en Seattle y más tarde en otras ciudades).

En la actualidad, con Whole Foods pretenden comprobar su funcionamiento en grandes superficies y marcar así la salida a su expansión nacional e internacional.

Cómo funciona Amazon One

El sistema emplea una cámara de alta resolución y de gran velocidad para leer la mano con una tecnología que, según la multinacional, analiza múltiples aspectos físicos. Partiendo de la base de que “no hay dos palmas iguales”, la cámara capta las arrugas y las venas de las manos de cada persona para distinguirlas del resto.

La compañía de Bezos no ha dado detalles sobre si el sistema es a prueba de falsificación. Esto es una información relevante, puesto que, con la identificación de huellas digitales por contacto, es fácil fabricar moldes de látex que engañen a los lectores.

No obstante, el verdadero problema ante Amazon One es la privacidad y los posibles ataques a terceros. Cada vez hay más compañías privadas y administraciones públicas que almacenan nuestros datos, incluyendo (como es el caso) partes de nuestros cuerpos. Aunque Amazon asegura que toda la información recopilada se guarda en su nube de manera segura, esto no quiere decir que puedan sufrir un ciberataque.

Una posible solución sería imitar lo que ya hace Apple. Esta marca, en vez de almacenar los datos biométricos en la nube, los guarda en los dispositivos personales del usuario.

Sin embargo, de preocuparnos este aspecto, muchos tendríamos que deshacernos de algunas de nuestras aplicaciones más usadas de nuestros dispositivos móviles que corren este mismo riesgo.

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