Un hombre fue asesinado ayer a la madrugada de un disparo cuando circulaba a bordo de una moto. Las hipótesis sobre el móvil del crimen son varias y abarcan un ajuste de cuentas, una disputa familiar,  una pelea por diferencias de vieja data y hasta una muerte por “gatillo fácil”.

Por el homicidio hay dos detenidos, una mujer y un hombre. Hasta el cierre de esta nota, los investigadores buscaban a un tercer sujeto, quien sería  familiar de crianza de la víctima y habría sido detenido, pero no juzgado, en el crimen del médico Burchaschi, donde Sofía Beltramello y su primo Gabriel, recibieron prisión perpetura.

Aproximadamente, a la 1.30 de la madrugada la policía tomó conocimiento de que en la avenida Fortunato Rodríguez y calle Vicario Segura había una persona muerta en la vía pública. De inmediato, el móvil de la comisaría Segunda llegó al lugar donde encontró tendido sobre la calzada en medio de un charco de sangre a Sergio Olmos,quien ya estaba sin vida. A su lado había una motocicleta de alta cilindrada asentada sobre uno de sus laterales.

En la escena del crimen, estaba también un remisero, quien le relató a los uniformados haber sido testigo circunstancial del crimen.

Según su versión, momentos antes, cuando circulaba por Avenida Hipólito Yrigoyen observó a Olmos, quien circulaba solo en la moto “discutiendo” con otros dos sujetos quienes se movilizaban en una moto de características similares.

Siempre según sus dichos, cruzó a los protagonistas metros antes de los semáforos ubicados a la altura de la escuela de La Viñita, en imediaciones a la casa de Olmos.

Aparentemente, el homicida y su acompañante habrían estado esperando a Olmos en su vivienda, quien al percatarse de la presencia de estos giró en “U” por la Avenida y circuló con sentido norte.

El remisero dijo que observó a los motociclistas “discutir” hasta los semáforos de Avenida Hipolito Yrigoyen y Gobernador Rodríguez, donde el semáforo se le puso en rojo, por lo que debió detener la marcha.

En tanto, recordó, los motociclistas giraron por Avenida Gobernador Rodríguez.

Al llegar a la esquina de calle Vicario Segura se topó con el cuerpo de Olmos en la calzada.

En base a los dichos del remisero y de otros elementos que los investigadores recogieron en la escena del crimen, Olmos habría intentado huir de su agresor quien le realizó dos disparos, con  un arma 9 milímetros, similar a la que utiliza la fuerza de seguridad, cuyas vainas fueron halladas en la escena.

Uno de los disparos impactó enel cuerpo de la víctima. El proyectil habría ingresado a la altura del hombro, en una dirección de arriba hacia abajo quedando alojado a la altura de las costillas.

La  trayectoria del proyectil perforó los órganos de Olmos, lo  que  le provocó la muerte.

Tras ser herido, Olmos se desplazó  unos metros, aparentemente por inercia, hasta que cayó desplomado.

El homicidio fue informado al fiscal en feria,  Hugo Costilla, quien se hizo presente en el lugar y trabajó junto a los peritos y el personal policial idóneo.

Más tarde, el cuerpo de la víctima fue llevado a la morgue judicial donde se practicó la operación de autopsia bajo un fuerte operativo policial.

Quién era la víctima

Sergio Olmos tenía  38 años y era sobrino del narco catamarqueño detenido hace unas semanas atrás por la Justicia Federal de Tucumán, Edgardo “Tom Jones” Figueroa.

En el año 2011 fue condenado junto a otras seis personas por el delito de tenencia de estupefaciente para su comercialización. El tribunal Oral Federal lo halló culpable y le impuso la pena de cinco años de prisión que cumplió en el penal de Miraflores.

Balearon la casa de su padre

El miércoles a la madrugada, es decir casi veinticuatro horas antes del asesinato, dos personas que se movilizaban en una motocicleta llegaron hasta el domicilio de Avenida José Figueroa al 100,  propiedad del padre de la víctima y efectuaron al menos tres disparos contra la puerta de acceso principal del inmueble.

Olmos se había quedado esa noche a dormir en la casa de su progenitor, por lo que al escuchar el estruendo de los disparos salió a la  vereda donde dialogó con un vecino, quien le dijo haber visto a dos personas en una moto darse a la fuga de su vivienda apenas detonados los disparos. En el lugar, trabajó personal de la comisaría Cuarta y de la Unidad Judicial, quienes labraron las actas de rigor pertinentes.