La Cámara Penal de Primera Nominación halló culpable a Lucas “El Gordo” Carrizo en el delito de “homicidio doblemente agravado por alevosía y por criminis causa”. Con esta sentencia y con 19 años es el condenado a prisión perpetua más joven de la provincia, junto con Gabriel “Gabocha” Carrizo (22), condenado en abril último por el crimen del docente Héctor Calderón (59), ocurrido en enero de 2019 en Belén –al momento del hecho tenía 20 años-, y a Naim Vera (20), hallado culpable en mayo por el femicidio de Brenda Micaela Gordillo, acaecido en marzo del año pasado.

A principios de julio pasado, luego de una larga jornada de excesos, tras haber aspirado nafta, tomado alcohol y fumado marihuana, “El Gordo” Carrizo ingresó a la casa de Petrona y la último con más de 40 puñaladas. Con este crimen, se selló su destino. Atrás, quedaron sus días en los que entrenaba. Carrizo fue boxeador amateur. Había peleado entre septiembre de 2018 y enero de 2019. Tuvo dos peleas, con un triunfo y una derrota, en la categoría hasta 81 kilos. En el ambiente pugilístico era apodado “Pepo”.

Durante los alegatos, Gustavo Bergesio, fiscal de la Cámara Penal de Segunda Nominación –que ofició como subrogante- mantuvo la acusación. A la vez, valoró la confesión que Carrizo oportunamente había realizado en la etapa de instrucción. El representante del Ministerio consideró que la versión ofrecida en debate era “muy armada, para sacar responsabilidad. Su confesión fue apoyada por la prueba”.

Finalmente, pidió la única pena prevista para este tipo de calificación: prisión perpetua. A la vez, solicitó al tribunal que se investigue la posible participación de su amigo –un joven de apellido Perea- como posible partícipe necesario para instigar u ocultar.

A su turno, Víctor García, abogado defensor, se opuso al planteo del fiscal Bergesio. A su criterio, su asistido “no preordenó su conducta para matar. ‘Fui a robar’, dijo”, remarcó.

“El amigo no es partícipe secundario sino necesario. No estuvo de espectador. Estuvo en el lugar y pateó la puerta. Tuvo participación en el robo y en la muerte. El amigo es familiar de la víctima y conocía el movimiento de la casa. Carrizo contó todo: jaló nafta, fumó marihuana, tomó alcohol y volvió a jalar nafta. Reconoció haber apuñalado”, dijo.

Solicitó que Carrizo sea declarado culpable como autor en el delito de “robo simple en grado de tentativa” y subsidiariamente, que sea condenado como partícipe necesario en el delito de “homicidio agravado”. También, adhirió al pedido del fiscal de que se giren actuaciones y se investigue al amigo de Carrizo y se determine su participación legal y penal como coautor de “robo” y como responsable en el delito de “homicidio”.

Última palabra
Culminados los alegatos, Carrizo decidió hacer uso de su derecho a expresar una última palabra. “¿Desea expresar algo?”, fue la pregunta de rigor en esta instancia. “Sí, una sola cosita: con todo respeto y de corazón, pido perdón a la familia, de verdad”, expresó Carrizo. Fue la segunda vez que el joven pidió perdón. El viernes, al momento de contar su versión de lo ocurrido dijo: “Quiero pedir disculpas por todo lo sucedido”. El Tribunal pasó a un cuarto intermedio para deliberar y dar a conocer el veredicto.

“Que le rece a mi vieja; ella era muy buena”

Los jueces Fernando Esteban, Carlos Moreno y Mauricio Navarro Foressi dieron a conocer el veredicto. Por unanimidad, hallaron culpable a Lucas Carrizo y, en consecuencia, se lo condenó a prisión perpetua. A la vez, se resolvió que se remita el expediente a la Fiscalía de Andalgalá, para que se investigue por la posible participación de un joven de apellido Perea, quien fuera amigo del ahora condenado. Conocido el veredicto, José, el hijo de Petrona, emocionado hasta las lágrimas, manifestó su satisfacción por el fallo. “Esperábamos perpetua. Se hizo justicia. Quiero agradecer a los jueces. Ahora falta Perea. No queremos tener a un asesino más suelto. ”, expresó. Con relación al pedido de disculpas que Carrizo, el hijo de Petrona dijo “no se puede… que le rece a mi vieja porque ella era una mujer muy buena. Ella sí es capaz de aceptar ese perdón pero nosotros no”.

 

Jóvenes con la pena máxima

-Lucas Carrizo, con 19 años, es el condenado más joven en Catamarca con prisión perpetua. No es el único. Gabriel “Gabocha” Carrizo (22) y Naim Vera (20) también tienen por delante una vida en el Servicio Penitenciario Provincial.

?Los penados a perpetua no pueden acceder a beneficios excarcelatorios, como salidas transitorias, salidas laborales, semilibertad y la libertad condicional. Si bien, en términos generales, el máximo de prisión perpetua es de 35 años, en aquellos casos de delitos como “homicidio criminis causa” o “femicidio” el máximo son 50 años.

-Gabriel “Gabocha” Carrizo (22). El 9 de abril último, la Cámara de Sentencia Penal Juvenil lo halló culpable del delito de “homicidio agravado criminis causa” y “robo” y en consecuencia fue condenado a la pena de prisión perpetua. En enero de 2019 ultimó a golpes a Luis Héctor Calderón (59) en Belén.

-Naim Vera (20). El 14 de mayo, la Cámara Penal de Primera Nominación halló culpable a Vera del delito de “homicidio doblemente agravado por mediar una relación de pareja y femicidio”. El 1 de marzo del año pasado dio muerte a Brenda Micaela Gordillo.