Una importante banda narco fue desbaratada ayer tras una serie de allanamientos realizados en domicilios de la ciudad y en dos fincas sobre la ruta provincial 4, que dieron como resultado el arresto de tres personas y el secuestro de una importante cantidad de droga.

Fuentes vinculadas con la investigación informaron que fueron incautados 2,5 kilos de cogollos, hachís, 1.500 semillas de marihuana, dos balanzas de precisión, trituradores, una máquina cuenta billetes y 12 secadores artificiales para cannabis, que solamente pueden ser adquiridos en el exterior, con módulos y lámparas adaptadas para hacer un secado continuo.

También se secuestraron fertilizantes para las plantas de cannabis sativa, elementos para la extracción de aceite y resina conocida como hachís, de alto poder adictivo e importante valor económico.

Entre los elementos secuestrados se incautó una camioneta Volkswagen Amarok, negra, en la que circulaban un hombre de 42 años, acompañado por una mujer de 37, un sujetos de 21 y un adolescente de 14.

El rodado fue interceptado en el Puesto Caminero de Las Rejas,  donde los efectivos procedieron al registro y descubrieron seis bolsas de nailon que contenían una sustancia herbácea. Además encontraron más de $100.000 en efectivo discriminados en billetes de distinta denominación, 200 dólares estadounidenses y elementos para el corte y procesamiento de marihuana.

Tras practicar la prueba de campo correspondiente y pesar la sustancia contenida en las bolsas, los efectivos lograron establecer que se trataban de 2,500 kilos de cogollos.

En un allanamiento realizado en una casa sobre calle Gustavo Walther al 400, personal policial incautó más de 1.000 semillas de la variedad cannabis sativa, varios cogollos de marihuana, frascos con aceite de cannabis, una balanza de precisión, filtros y accesorios de secado para cultivo de marihuana, un rifle de aire comprimido calibre 5,5 milímetros, una máquina contadora de billetes Orix y picadura de marihuana.

En una vivienda del barrio Antinaco incautaron frascos de aceite de cannabis, mientras que en las fincas sobre la ruta provincial secuestraron frascos y bolsas de nailon con cogollos, y un frasco de aceite.

En otra finca y ocultas en distintos lugares de la montaña, cruzando el río El Tala, hallaron 16 plantas de marihuana de entre 0,50 y 2 metros de altura, que también fueron secuestradas.

Las pesquisas indicaron que los ahora detenidos se dedicarían al cultivo y producción de aceite de cannabis y estaban incursionando en hacer lo propio con el hachís, sustancia de un alto poder alucinógeno que luego era comercializado utilizando la modalidad delivery.

Por el alto costo de esta sustancia, los integrantes de la banda contaban con clientes selectos y de importante poder adquisitivo, a los cuales proveían los estupefacientes.

Se pudo conocer que el megaoperativo comenzó ayer a las 4, aproximadamente, con las directivas del Juzgado Federal, a cargo del juez Miguel Ángel Contreras, personal de la Dirección Drogas Peligrosas, de grupos especiales y de las dependencias policiales de cada jurisdicción, y que al cierre de esta edición continuaban los trabajos en la zona de montaña, camino a la localidad de El Rodeo.

Se conoció que se llevaron a cabo seis allanamientos y dos registros en domicilios ubicados en el barrio  Antinaco, en dos fincas situadas a la altura de los kilómetros 8 y 10, sobre la ruta 4, y en un puesto del Mercado de  Abasto.

Durante los procedimientos, tres personas fueron arrestadas.

Se trata de un hombre, su esposa y un hijo de ambos, quienes fueron arrestados al tiempo que otro hijo menor de edad quedó a disposición de la Justicia Federal, con la intervención de los organismos de Adolescencia e Infancia. La causa se inició como cultivo, cosecha, procesado, estiramiento, fraccionamiento y comercialización de estupefacientes, y la investigación duró más de año y medio.

El operativo fue llevado a cabo por personal de Drogas Peligrosas, grupos especiales de la Policía, con las directivas de la Justicia Federal.

Cogollos en frascos

Los cogollos de marihuana suelen ser comparados con la “alita de mosca” de cocaína de máxima pureza, por su altísimo poder adictivo y costo económico.

Un frasquito de cogollo cuesta entre $2.000 y $5.000 pesos, dependiendo de la región del país.

Fuentes judiciales informaron que para calcular aproximadamente el precio de los cogollos se suele  multiplicar por 10 o más el valor que representa la picadura de marihuana, cuando se comercializa por kilo o panes compactados.

Una sola semilla de planta de marihuana puede costar entre $500 y $600, dependiendo de la variedad y tratamientos realizados para garantizar su germinación.