La decisión la tomaron el presidente de la Sociedad Rural (SRA), Daniel Pelegrina; el de Confederaciones Rurales (CRA), Jorge Chemes; el de Coninagro, Carlos Iannizzotto; y el de Federación Agraria (FAA), Carlos Achetoni.

El lock out comenzó el jueves pasado y se extenderá, en primera instancia, hasta las 24 horas del viernes. Lo que tampoco está definido es si otras actividades, como la de los granos, se acoplarán a la medida de fuerza.

En el transcurso de las protestas, integrantes de la cadena cárnica, en especial del sector exportador, mantuvieron negociaciones para poder destrabar el conflicto y que se reabran las exportaciones.

Según aseguraron a Télam, tanto desde el sector público como privado, hay un “contacto permanente” y “continúan las negociaciones” aunque todavía no se dispuso una nueva reunión entre las partes.

Mientras tanto, la Cámara de Matarifes y Abastecedores (Camya) advirtieron que podría empezar a haber faltantes en las carnicerías de continuar la medida de fuerza.

Postura oficial

Al respecto, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, indicó en declaraciones radiales que “la negociación por el precio de la carne es sencilla. Ya hace tiempo se venía generando diálogo con el sector exportador para buscar un precio adecuado que se estacione en las posibilidades de los ingresos que tienen las familias argentinas”.

En ese marco, explicó que “el precio de la carne venía creciendo indebidamente (65% interanual en abril) y entonces la decisión que tomó el presidente (Alberto Fernández) fue cerrar las exportaciones y esperar que el sector exportador acerque una propuesta para resolver una ecuación que es muy sencilla, que haya exportación y genere ingresos genuinos pero no a costa de poner en crisis la mesa de los argentinos”.

“Lo que necesitamos es que el sector traiga una propuesta contundente”, insistió el jefe de Gabinete.

Respecto al cese, para Cafiero “hay una parte politizada y con intenciones políticas del sector agropecuario” pero remarcó que con los que se viene trabajando es “con los que realmente tienen la participación en el mercado cárnico”.

“Son inspecciones de rutina, pero para nosotros es importante saber qué pasa en estos sectores, porque como sabemos a veces pasan cosas raras que terminan teniendo impacto sobre los precios que hacen que la gente pueda comprar menos de lo que podría comprar, y eso no es justo”, concluyó.