
La salud de Mirtha Legrand se transformó en un tema obligado de conversación de la sociedad argentina, merced a esa internación rauda que se produjo el 18 de septiembre, en el sanatorio Mater Dei, de la Ciudad de Buenos Aires. Desde ese momento, su estado generó la atención pública.
Mirtha Legrand recibió el alta este martes a las 17 horas del Sanatorio Mater Dei, donde permanecía internada desde el 18 de septiembre por un cuadro respiratorio. La conductora, de 99 años, completó el tratamiento con antibióticos y se fue a su casa tras casi tres semanas de internación que mantuvieron en vilo a su familia y al público.
La conductora completó la rehabilitación kinesiológica antes de la salida
El último parte médico, emitido el lunes por el director médico de la institución, el Dr. Enrique Echagüe, había anticipado una evolución favorable. “La Sra. Mirtha Legrand sigue evolucionando favorablemente de su cuadro clínico, en una habitación común y continúa progresando en su rehabilitación kinesiológica”, rezaba el comunicado, que también anunciaba un nuevo parte para el miércoles “de no mediar cambios”. El alta se adelantó a ese cronograma previsto, luego de que el equipo médico evaluara que la conductora reunía las condiciones necesarias para continuar su recuperación fuera del sanatorio.
Además del seguimiento kinesiológico, Legrand recibió atención de distintas especialidades durante su estadía en el sanatorio. Los controles clínicos y nutricionales formaron parte del esquema de tratamiento que el equipo médico sostuvo a lo largo de toda la internación, con el objetivo de completar la recuperación y evitar una nueva recaída tras el cuadro respiratorio que motivó su reingreso.



