Dos inspectores de la Dirección de Transito de la Municipalidad de la Capital de apellidos Gómez (32) y Ramírez (42), fueron sumariados tras protagonizar un dudoso procedimiento que involucró a efectivos policiales y terminó con los municipales arrestados.

Dos inspectores de la Dirección de Transito de la Municipalidad de la Capital de apellidos Gómez (32) y Ramírez (42), fueron sumariados tras protagonizar un dudoso procedimiento que involucró a efectivos policiales y terminó con los municipales arrestados.

Los efectivos siguieron a los municipales, quienes en la esquina de Rioja y Junín se dispusieron a levantar un auto que estaba estacionado, en el cual se desplazaban un hombre y una mujer.

Los policías interceptaron a los inspectores de Tránsito y les reclamar por la maniobra realizada. Los municipales adujeron que la infracción fue realizada porque iban en persecución del vehículo de menor tamaño, y los efectivos les recordaron que esa es tarea de la Policía, no de empleados municipales. Los infractores conversaron con quienes estaban en el auto y continuaron la marcha. Nuevamente, los uniformados los interceptó y esta vez entrevistaron a quienes iban en el auto.

El conductor les dijo que llevaba el auto al Corralón Municipal por orden de los inspectores. Los policías se dieron entonces con que no se habían labrado las actas de infracción correspondientes y que en su lugar los municipales retuvieron la documentación de quienes iban en el auto. La fiscal en feria Yésica Miranda ordenó el secuestro de la grúa y el arresto de los empleados.

Al dudoso accionar de los dos inspectores se suma el de las inspectoras María Gómez y Patricia Agustoni, quienes a fines de diciembre fueron imputadas por «exacciones ilegales» (coimas), tras la denuncia de un cadete de una pizzería.

El Ancasti