La Maternidad Provincial “25 de Mayo”, dependiente del Ministerio de Salud de la provincia, cuenta con un programa de Seguimiento para brindarle la asistencia requerida por las niñas y niños prematuros.

Como cada noviembre, la Maternidad se viste de fiesta para celebrar a cada uno de los prematuros; ya sea que se encuentran en el servicio de Neonatología o a los pequeños que recibieron el alta hospitalaria pero que todavía son controlados por el equipo de profesionales de la Maternidad.

Cabe mencionar que la Maternidad Provincial, cuenta con un Programa de Seguimiento, destinado a los bebés que nacen con menos de 1,500 kilos y con menos de 33 semanas de gestación. Generalmente, los nacimientos se producen en la Maternidad y son internados en la misma Neonatología; sin embargo, también puede ocurrir que la mamá realice el parto en el interior de la provincia, y teniendo en cuenta la prematurez de la niña o niño, sea derivado al centro de salud de la Capital.

Al respecto, la referente del programa de Seguimiento, Tania Piedrasanta indicó que “nos podemos en contacto con los padres, de los bebés prematuros, les explicamos que cuando se vayan de alta van a continuar acompañados por todo el equipo de Seguimiento, hasta que reciban el alta, cuando el niño cumple los cuatro años”.

El programa, cuenta con un equipo interdisciplinario, conformado por fonoaudióloga, kinesióloga, nutricionista, asistente social, neuróloga, psicóloga, pediatra y neonatóloga y oftalmólogo. Según explicó Piedrasanta, “en un comienzo los controles se realizan según el cronograma de la libreta sanitaria; es decir una vez al mes, durante el primer año; cada tres meses el segundo año y luego cada seis meses”.

En cada control las madres y padres se entrevistan con los diferentes profesionales, que también evalúan el desarrollo del pequeño o pequeña.

“Funcionamos como hospital de día, es decir que tratamos, de que cuando la familia viene, sobre todo si son del interior, les hacemos todos los controles posibles. Según la necesidad de cada uno, se solicitan estudios, los ve el oculista, la kinesióloga, etc. Tratamos de hacer todo en una sola consulta para que puedan regresar a su lugar de origen o a su casa” destacó la referente del programa de Seguimiento.

Asimismo, agregó que “en cada control se evalúan las pautas de crecimiento y desarrollo; tratando de encontrar de forma oportuna algunas problemáticas que se puedan tratar”. Los tres primeros años son muy importantes en cuanto a neurodesarrollo y todo lo referido a lo que es visión y audición “por eso somos muy minuciosos para detectar cualquier cosa que el bebe puede presentar para poder tratarlas a tiempo” resaltó la médica.

Teniendo en cuenta la situación especial que estamos atravesando por la pandemia, los controles no se pueden realizar de forma presencial. “Por esto, solo tuvimos consultas con los pacientes más urgentes, por ejemplo, los más pequeñitos o lo que tenían algún requerimiento especial; con el resto nos manejamos por videollamadas, a través de las cuales evaluamos el neurodesarrollo; además en algunos casos se hacen los controles de peso en los centros de salud de sus zonas, y luego nos mandan los datos y a través de videollamada hacemos el resto de la consulta. Esto nos sirve especialmente para no perder el contacto” finalizó Tania Piedrasanta.