Sebas G. Mouret

El youtuber Sebas G. Mouret. @SEBASGMOURET

La manera de contar las historias ha cambiado. Y, en los últimos tiempos, son famosos los relatos virales en la red social Twitter.

Ejemplo de ellos son Manuel Bartual y sus “raras” vacaciones o Modesto García (o Mr. Brighstide) y la historia del joven que, decía, no se había suicidado, sino que le habían asesinado.

Este lunes llegó a nuestras pantallas (de móvil, tablet u ordenador) ota más. La de Sebas, un joven youtuber que se quedó encerrado mientras hacía la compra en el Carrefour.

En principio, Sebas solo iba a por leche… pero cerraron las puertas de su Carrefour con él dentro.

“¿Queréis creeros que no he salido de casa en todo el día y estoy saliendo ahora que son casi las 10 de la noche porque no queda leche? Y sin leche, ¿yo qué desayuno mañana? ¿Cómo me tomo mi café? Osea, si eso no es drogodependencia, yo ya no sé lo que es”.

Y es ahí donde empieza un efectivo relato que atrapó a miles de usuarios con otras tantas interacciones en las redes sociales, convirtiéndose rápidamente en trending topic en España con los términos ‘Sebas’ y ‘Carrefour’.

Unos cuantos tuits bastan para deducir que se trataba de una historia. Pero, ¿real? ¿inventada?

Al protagonista del relato le pasan un sinfín de cosas: se encuentra un walkie-talkie, tiene que resolver pruebas… Todo para poder escapar del supermercado.

Hasta que, por fin, muchos tuits después, se desvela la historia: “Hola, chicos, siento haberos tenido ahí en tensión. No os preocupéis. Estoy bien. Sigo aquí en Carrefour, pero no estoy encerrado. Todo esto ha sido una dramatización. Todo ha sido mentira, menos lo de las promociones”.

“Se quería construir una narración en la que tuviesen cabida las promociones de Carrefour“, contó Mouret, que tiene más de 130.000 suscriptores en YouTube, 71.000 en Instagram y 64.000 en Twitter. “A partir de ahí, me dieron rienda suelta y, después de mucho trabajo y reuniones, conseguimos el resultado. Un equilibrio entre lo que yo quería, lo que quería la marca y lo que sabíamos que iba a gustar a mi audiencia”, explicó.

Ya daba igual, el relato había funcionado. A esa hora de la noche, Sebas y su historia mantenían en vela a miles de personas.

Fuente: 20Minutos