Se debatió durante un encuentro con representantes de las compañías de telecomunicaciones. Podría implementarse en 30 días y llegaría a 3 millones de personas.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, encabezó este jueves una reunión en Casa Rosada con representantes de las compañías que brindan servicios de telecomunicaciones para intentar acelerar la implementación de la Prestación Básica Universal (PBU), que podría llegar a 3 millones de personas afectadas por la crisis sanitaria y económica actual.

Fuentes oficiales informaron a Télam tras la reunión que el Gobierno manifestó a las empresas que «en un plazo no mayor de 30 días todas las compañías tienen que dar la prestación que tanto se necesita y con la que el Estado se comprometió«.

La Prestación Básica Universal fue establecida por el presidente Alberto Fernández en el Decreto de Necesidad y Urgencia 690/20, en el que se declaró como servicios públicos esenciales de la telefonía móvil y fija, la conexión a internet y la televisión por cable.

El compromiso de la PBU permite ofrecer planes de $ 350 mensuales, que se desglosan en $ 150 de Whatsapp ilimitado y $ 200 por 1 giga de datos.

Por parte del Gobierno asistieron además de Cafiero la presidenta del Consejo Nacional de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz; el presidente del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Claudio Ambrosini; y la secretaria de Innovación Pública, Micaela Sánchez Malcolm.

Tolosa Paz y las autoridades de Enacom realizaron ante Cafiero y las empresas un «informe pormenorizado» del alcance y población objetivo para la implementación de la PBU, se informó tras el encuentro.

Entre los datos analizados estuvieron los indicadores de pobreza e indigencia en Argentina para identificar la «urgente necesidad» de hacer efectiva la política de tarifas acordada y reglamentada oportunamente, y garantizar el acceso a la conectividad en el corto plazo para más de tres millones de personas de 750.000 hogares.

Los funcionarios coincidieron en que la PBU en Argentina es una «necesidad imperiosa» para que las familias de menores recursos puedan acceder a la educación y a la salud en tiempos en que se dictan clases virtuales y se mantiene a la población informada online.

Para Tolosa Paz la conectividad «hoy es la plataforma de acceso a la educación y a la salud» y, en ese sentido señaló que el Gobierno busca «darnos un plazo, un marco regulatorio, para que en 30 días tres millones de argentinos y argentinas tengan la PBU en sus casas, con una gran disposición de las empresas en acompañar esta prestación».

Por su parte, Ambrosini destacó que se dio «un gran paso para avanzar en la prestación al sector más necesitado de la población y el Enacom va a ser un actor fundamental en el entrecruzamiento de las bases de datos con el Consejo Nacional».