Este fin de semana ha salido a la luz un reciente informe de Naciones Unidas en el que el organismo internacional afirma que se ha registrado por primera vez un ataque de forma autónoma a humanos por parte de un dron militar.

¿Ha llegado la era de los robots asesinos autónomos? ¿Hemos dejado que las máquinas sean demasiado inteligentes sin darnos cuenta?

Si bien los detalles completos del incidente relatado en el informe de Naciones Unidas no se han publicado y no está claro si hubo víctimas, de confirmarse que las hubo estaríamos hablando de las primeras muertes registradas llevadas a cabo por un robot asesino autónomo.

El ataque

El documento de la ONU explica que los convoyes logísticos y las fuerzas afiliadas a Khalifa Haftar, del Ejército Nacional Libio, fueron “perseguidos y atacados a distancia por vehículos aéreos de combate no tripulados o sistemas de armas autónomos letales como el STM Kargu-2 y otras municiones de merodeo”. La persecución tuvo lugar durante la retirada de estos de un conflicto civil con las fuerzas gubernamentales libias.

“Los sistemas de armas autónomos letales se programaron para atacar objetivos sin requerir la conectividad de datos entre el operador y la munición: en efecto, una verdadera capacidad de ‘disparar, olvidar y encontrar’”, añade el informe, que hace referencia a los conflictos de Libia en marzo de 2020.

En cuanto a resultados, el texto solo dice que los vehículos aéreos de combate no tripulados y los sistemas de armas autónomos letales “habían demostrado ser una combinación muy eficaz para derrotar a los sistemas de misiles superficie-aire Pantsir S-1 entregados por los Emiratos Árabes Unidos” a las fuerzas afiliadas a Haftar. “Anulada la amenaza del Pantsir S-1, las unidades de las fuerzas afiliadas a Haftar no disponían de ninguna protección real contra ataques aéreos a distancia”, subrayan.

“La potencia de fuego concentrada y la conciencia de la situación que proporcionaron esas nuevas tecnologías de combate constituyeron un importante multiplicador de fuerzas para las unidades terrestres de las fuerzas afiliadas al Gobierno de Consenso Nacional, que poco a poco fueron degradando la capacidad operativa de las fuerzas afiliadas a Haftar. Las unidades de estas últimas no estaban ni entrenadas ni motivadas para defenderse del uso efectivo de esa nueva tecnología y normalmente se retiraban en desbandada. Una vez en retirada, eran sometidas a un acoso continuo” por parte de los drones, destacan.

Cómo funciona un dron autónomo

El Kargu-2 es un dron merodeador de fabricación turca que utiliza algoritmos de aprendizaje automático y procesamiento de imágenes en tiempo real para rastrear e involucrar objetivos de forma autónoma. 

Según el fabricante de armas turco STM , está diseñado específicamente para “operaciones de guerra asimétrica y antiterroristas”, dice la compañía y tiene dos modos de funcionamiento, autónomo y manual. También se pueden vincular varios para crear un enjambre de drones kamikaze.

La primera generación de estos drones se presentó en 2017 y dos años más tarde apareció la versión actual, que mejoraba porque era capaz de llevar a cabo ataques en modo enjambre y operar de manera autónoma.

Este aparato en concreto pesa 7.060 gramos y mide 60 centímetros de largo y 60 centímetros de ancho, con una altura de unos 40 centímetros. Tiene una autonomía de 30 minutos en el aire, llegando a alcanzar los 72 kilómetros por hora y pudiendo subir hasta los 2.800 metros de altitud y alejarse 5 kilómetros.

Preocupación internacional

Varios organismos de control de los Derechos Humanos y Organizaciones No Gubernamentales han solicitado una prohibición global de los sistemas de armas autónomos letales. Sin embargo, una coalición de miembros de la ONU, incluido Estados Unidos, opina que las regulaciones legales preventivas no son necesarias dadas las “limitaciones” de nuestra tecnología actual.

Los sistemas de inteligencia artificial pueden tener más ventajas en la batalla. La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) demostró esto cuando comparó un sistema de IA con un piloto de combate humano experimentado en un combate aéreo cerrado simulado entre cazas. La IA derrotó al piloto humano 5 a 0 “mediante maniobras agresivas y precisas que el piloto humano no pudo superar”, dijo DARPA.

“La gran mayoría de países no tendrá acceso a esta tecnología”, afirma Mary Wareham, directora de defensa de la división de armas de Human Rights Watch. China, Rusia y Estados Unidos sí, pero sus ciudadanos están preocupados: según una encuesta de 2020 de este organismo a 19.000 personas en 28 países, más de la mitad de los encuestados estadounidenses (55%) están a favor de la prohibición de las armas autónomas, al igual que el 58% de los encuestados rusos y el 53% de los chinos.

¿Qué dice la ley española al respecto del vuelo de drones?

El organismo encargado de regular el uso de drones en España es la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA). En cuanto a la legislación española sobre drones, actualmente se aplica la Normativa Europea RE 2019/947 y RD 2019/945. Además, el Real Decreto 1036/2017, de 15 de diciembre, por el que se modifica el RD 552/2014, de 27 de junio, permanecerá en vigor hasta el 1 de enero de 2022.

Una de las novedades tras la entrada en vigor de la nueva normativa de drones en España es el cambio de requisitos para los drones voladores, independientemente de que sea por ocio o por trabajo. Durante 2021, la Licencia Oficial de Piloto de Drones seguirá siendo aplicable a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS), mientras que para el resto de personas -para drones a partir de 250 gramos- es obligatorio obtener un certificado que acredite un mínimo de conocimientos.

Existen una serie de prohibiciones que debes tener en cuenta para poder volar tu dron de forma legal:

  • El dron siempre debe permanecer dentro del alcance visual del piloto (excepto en una categoría específica bajo STS BVLOS).
  • Nunca superar los 120 m en vuelo.
  • No volar en un mínimo de 8 km desde cualquier aeropuerto, aeródromo o espacio aéreo controlado.
  • El seguro de responsabilidad no es obligatorio, pero es muy recomendable tener uno. El piloto será responsable de cualquier daño causado por la aeronave.
  • El dron debe tener una placa de identificación ignífuga fijada en la estructura que contendrá datos como el nombre del fabricante, modelo, número de serie (si aplica) y los datos de contacto del piloto.
  • Proteger el derecho a la privacidad de las personas que puedan aparecer en las imágenes captadas por el dron, y tener especial cuidado con su divulgación pública para no violar la Ley de Protección de Datos.

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