En esta oportunidad, las fiscalizaciones estuvieron centradas en la cosecha de la papa y la nuez en Aconquija y Ambato, donde se pudo constatar que hay entre un 85 y 90 por ciento de trabajadores registrados, mientras que en el departamento La Paz, donde se desarrolla la actividad ganadera, la mayoría de los trabajadores se encuentra en negro.

«Continuamos visitando el interior de nuestra provincia para conocer la situación de los trabajadores rurales, y encontramos que en la ganadería había trabajadores que llevan entre 10 y 13 años trabajando en negro, por lo que realizamos las actuaciones correspondientes ya que todavía hay empleadores que se muestran reticentes a blanquear a sus trabajadores”, señaló el delegado del RENATRE, Enrique Cowes.

En el caso de la cosecha de la nuez y de la papa, aseguró que “pudimos encontrar la mayoría de los trabajadores registrados, esto se pudo lograr gracias a las acciones conjuntas llevadas a cabo por el Centro Operativo de Cosecheros de Catamarca (COCCa), donde pudimos trabajar el RENATRE con los municipios y el gobierno de la provincia”.

Y respecto al tema de los alojamientos, teniendo en cuenta que la situación de pandemia por el COVID-19, desde el RENATRE insisten en que “las empresas deben construir albergues, no vamos a permitir carpas en los campos, ya que son empresas exportadoras y que llevan muchos años en la provincia”.