El incendio provocado que asoló con la sede de Kyoto Animation el pasado jueves 18 de julio es una de las grandes tragedias que se recuerdan en la historia reciente japonesa desde la Segunda Guerra Mundial. La cifra de víctimas es aterradora: de los setenta trabajadores de la empresa nipona que se encontraban en el edificio, han muerto treinta y cuatro.

La tristeza ha inundado los corazones de fans y profesionales tras conocer la noticia. Hideaki Hatta ha confirmado la destrucción de todo el material de la sede de Kioto, el edificio principal que ardió la semana pasada. Además de cancelar el estreno de ‘Free! Road to the World-Yume‘, uno de los proyectos del estudio, también se ha detenido la emisión del anime ‘Fire Force‘, que David Production -encargados de ‘Jojo’s Bizarre Adventure’– ha decidido paralizar, dada la temática de la serie, como muestra de respeto a KyoAni.

El estudio anunció en un comunicado que no concedería entrevistas de ningún tipo, después de declarar que “no hay palabras para describir el lamento y la angustia” que causó la reciente tragedia. Y la compañía, tal y como confirmó su presidente, se plantea demoler su icónico edificio 1, tras ser pasto de las llamas, para construir un parque que homenajee a las víctimas del incendio.

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Son muchos los que quieren ayudar a Kyoto Animation tras la tragedia, algo relativamente sencillo a través de la tienda online del estudio o el GoFund Me iniciado por Sentai Filmworks que ya ha superado los dos millones de dólares de recaudación en apenas una semana. Crunchyroll ha realizado también una pequeña guía para explicar cómo ayudar al estudio en uno de los momentos más duros de su dilatada historia.

Kyoto Animation: otra forma de hacer anime

Kyoto Animation

Kyoto Animation

KyoAni fue fundado en 1981 por Yoko Hatta junto a su marido, Hideaki Hatta, como presidente, cargo que ostenta en la actualidad. El estudio nació con el nombre de Kyoto Anime Studio, y desde su fundación, ha colaborado de diversas formas (creación de fondos, tweening, animación final o como estudio de apoyo) en numerosas y prestigiosas producciones de la industria japonesa, algunas tan señaladas como ‘Akira’, ‘Pompoko’, ‘Cowboy Bebop’, ‘Neon Genesis Evangelion’ o ‘Porco Rosso’.

KyoAni, tal y como es conocido el estudio en la industria, tan sólo cuenta en su haber con 27 producciones propias, algo que se explica por dos motivos: el primero, que hasta 1999 no se estableció como corporación, y el segundo, el mimo y cuidado con el que tratan cada uno de sus proyectos. Uno de los primeros fue ‘Full Metal Panic? Fumoffu‘, emitido en 2003, pero fue ‘La melancolía de Haruhi Suzumiya‘, dirigido por Tatsuya Ishihara, el anime con el que el estudio comenzó a destacar.

‘Haruhi Suzumiya’ narra las aventuras de una joven estudiante de preparatoria, así como aquellos involucrados en su vida. Pero este particular anime está relatado desde el punto de vista de Kyon, uno de sus compañeros de clase. No es la única peripecia narrativa de esta producción, que, además, no siguió una cronología convencional sino que sus episodios se emitieron sin seguir el orden temporal de la serie.

Ya con su segunda temporada llegaría una de las grandes apuestas de ‘Haruhi Suzumiya’, que repitió casi idénticamente trama, escenario y diálogos entre sus capítulos 12 y 19, todos ellos titulados ‘Agosto infinito’. Una decisión más que justificada, ya que estos episodios narraban el hastío de Nagato, el personaje que sufría el bucle una y otra vez.

‘Clannad’, ‘K-On!’ y la irrupción de Naoko Yamada

Clannad

Clannad

Tras ‘Haruhi Suzumiya’, Kyoto Animation se consolidó como uno de los estudios más prominentes en la industria del anime, además de uno de los más inusuales y cuidadosos con sus trabajadores. Pues, a diferencia de otros estudios, KyoAni no paga a artistas y animadores freelance por fotograma, algo habitual en la industria, sino que tiene en nómina a sus trabajadores, una peculiaridad por la que también destaca Studio Ghibli.

En 2007 comenzaría la emisión de ‘Clannad‘, otro de los grandes éxitos del estudio, que fue dirigido también por Tatsuya Ishihara y que contó con Naoko Yamada en la realización de algunos episodios. El anime narra la historia de Okazaki Tomoya, un estudiante de tercer año de preparatoria que debe quedarse con su padre, hundido en el juego y el alcohol tras la muerte de su esposa.

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El sentido tratamiento de la relación paterno-filial, potenciado por la figura de Furukawa Nagisa, una chica que cambiará la manera de ver el mundo de la protagonista, refuerza la línea de las historias de KyoAni, dedicadas la cotidianidad y el costumbrismo. Reforzadas por el vaivén continuo entre drama y comedia, ésta es una de las marcas identitarias del estudio, y encuentra en ‘Clannad’ y su continuación, ‘Clannad: After Story‘, uno de sus grandes valedores.

K On

K On

Así ocurrió también con ‘K-On!‘, popular anime que dirigió la joven Naoko Yamada, una talentosa animadora que más tarde recibiría elogios internacionales por su largometraje ‘A Silent Voice’. Antes de eso, se puso a los mandos de las dos temporadas y la película derivada de esta serie centrada en cuatro chicas que, en su primer año de preparatoria, ponen todos sus esfuerzos en salvar el club de música ligera.

La serie definió, en primer lugar, la propuesta estética que se convertiría en la habitual para KyoAni, especialmente preocupado por los personajes moe -torpes y tímidos por naturaleza que, además, llevan complementos cercanos al fetiche, como gafas o calcetines altos-, el humor situacional y un cuidadoso tratamiento de las relaciones entre personajes. Además, sentó precedentes para la carrera de la directora, que se convirtió, como señala Álvaro Arbonés, en uno de los emblemas del estudio.

‘Free!’, ‘A Silent Voice’ y ‘Violet Evergarden’

Free Anime

Free Anime

Sin abandonar el interés por la cotidianidad, Kyoto Animation se embarcó en una de sus franquicias más populares, cambiando ligeramente el rumbo genérico de sus producciones. Aun pudiéndose considerar dentro del slice of life, ‘Free!‘ se enmarcaría dentro del spo-kon, puesto que relata la historia de cuatro amigos que participan en el club de natación de su instituto, al mismo tiempo que deben confrontar sus propias situaciones y sentimientos.

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Esta particular hibridación, que bien podría recordar -con las marcadas diferencias en su apartado visual- a ‘Ping-Pong: The Animation‘, una de las series más certeras de Masaki Yuaasa, hace de ‘Free!’ una llamativa y preciosista propuesta en la que el deporte no obstaculiza la reflexión sobre el paso del tiempo y la adolescencia. Tras el incendio, el estudio canceló el lanzamiento del teaser de la nueva película de la franquicia, cuyo estreno estaba previsto para 2020, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Tokyo.

Naoko Yamada, inmersa en la mayoría de las producciones de Kyoto Animation, fue fraguando entre bastidores su primera película no basada en una saga del estudio tras haber dirigido sendas cintas de ‘K-On!’ y ‘Tamako Love Story‘. ‘A Silent Voice’, una adaptación del manga de Yoshitoki Ōima, fue estrenada en 2016, a rebufo del éxito de ‘Your name’, y no fueron pocas las voces que compararon el histórico y exitoso filme de Makoto Shinkai con la obra de Yamada.

Koe No Katachi

Koe No Katachi

Nada más lejos de la realidad, ‘A Silent Voice’ se aleja del romance fantástico de Shinkai para narrar la mundanidad de Ishida, un joven que se arrepiente del bullying que ejerció en el colegio contra Shôko, una compañera sorda. No sólo destaca el sensible tratamiento de Yamada en la representación de esta historia, que entrelaza continuamente drama y costumbrismo sino también la mirada de una directora que aglutina sugerentes soluciones visuales -como las X en las caras- y una obsesión por la anatomía como forma de expresión.

El celebrado largometraje de la directora, una de las mejores cintas de animación de los últimos años, habla de la incomunicación desde una sensibilidad abrumadora, algo que también podría compartir ‘Violet Evergarden‘, una de las últimas series del estudio, disponible en Netflix. El anime narra la historia de Violet, una joven dedicada a la guerra desde su más tierna infancia que deja el campo de batalla e intenta vivir una vida normal tras sus duras experiencias.

En la línea habitual de KyoAni, la serie recurre al trauma y al drama para empatizar con su protagonista, desvirtuada de su propio sentido humano tras el conflicto bélico. Así, ‘Violet Evergarden’ reivindica la cotidianidad, al mismo tiempo, como arma con la que enfrentarse a un pasado turbulento y trágico, y como espacio para la belleza y la sensibilidad en una de las propuestas más destacadas a nivel técnico y artístico de los últimos años.

El incierto futuro de KyoAni

Una de las últimas películas que estrenó el estudio fue ‘Liz and the Blue Bird‘, el cuarto largometraje de Naoko Yamada. Sirviéndose de ‘Hibike! Euphonium‘, otra de las series más exitosas de KyoAni de la que derivan hasta cuatro películas (incluyendo la de Yamada), la directora realizó un spin-off bastante alejado de la obra original donde, de nuevo, los motivos centrales son el paso del tiempo y la complejidad de las relaciones humanas durante la adolescencia.

Liz And The Blue Bird

Liz And The Blue Bird

Este spin-off destaca, además, por una imaginativa y cuidada animación en uno de los dos segmentos en los que se centra su historia, la parte que adapta la obra de teatro ‘El pájaro azul’ (‘L’Oiseau Bleu’) de Maurice Maeterlinck con una impecable y colorista factura visual. Este segundo relato ayuda a vertebrar la relación de dos chicas adolescentes que están a punto de acabar el instituto, así como refuerza los arcos de evolución de ambas, insistiendo en lo que les acerca y les aleja.

No son estas todas las producciones de este legendario estudio, que también ha realizado obras tan dispares como la absurda y divertida ‘Nichijou‘, la fantasiosa ‘Kyoukai no Kanata‘ o ‘Tsurune‘, el anime que KyoAni ha estrenado más recientemente.

Kyoto Animation, uno de los estudios más prestigiosos en la industria del anime, apuesta por la ligereza y el costumbrismo para enfrentarse a los problemas vitales como sello de identidad. Y la cara más amable del anime, en cenizas tras el trágico episodio, volverá no como ave fénix orgullosa, sino como un colibrí discreto que agita incansable sus alas y retoma el vuelo como si no fuera nada del otro mundo, a pesar de que es un auténtico milagro que se mantenga en el aire.