La NASA ha lanzado este miércoles desde la base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California, la misión DART, el primer gran esfuerzo de la Tierra por evitar el Armageddon. La agencia espacial estadounidense pretende con esta prueba testear la teoría del impacto cinético frente a la amenaza de que un asteroide viniese directo hacia nuestro planeta.

Los expertos consideran que, a nivel tecnológico, esta técnica es el enfoque “más maduro para mitigar un asteroide potencialmente peligroso” y que ayudará a “refinar los modelos informáticos dando una idea de cómo podríamos desviar objetos cercanos a la Tierra” que supongan un riesgo en el futuro.

La nave espacial DART tenía programado su lanzamiento a las 6:21 UTC -las 7:21 hora peninsular española- mediante un cohete Falcon 9 de la compañía aeroespacial propiedad de Elon Musk, SpaceX. Todo ha salido según lo planeado:

¿Qué es la misión DART y por qué es tan importante?

DART -siglas de Double Asteroid Redirection Test, en inglés ‘prueba de redireccionamiento de doble asteroide’- es la primera misión de defensa planetaria activa de la humanidad. El objetivo de esta nave es llegar hasta el sistema binario Didymos -en griego, ‘mellizo’- que consta de dos asteroides, uno orbitando sobre el otro, y estrellarse contra el más pequeño para intentar cambiar su trayectoria.

No obstante, y como han insistido una y otra vez desde la NASA, ninguno de estos dos asteroides representa una amenaza para la Tierra. La colisión ‘simplemente’ permitirá a los investigadores “demostrar la técnica de deflexión junto con varias tecnologías nuevas y recopilar datos importantes para mejorar nuestras capacidades de modelado y predicción de la deflexión de asteroides”.

Este sistema de asteroides es un campo de pruebas perfecto para ver si estrellar intencionalmente una nave espacial contra un asteroide es una forma efectiva de cambiar su curso, en caso de que se descubra un asteroide que amenace la Tierra en el futuro. Si bien ningún asteroide conocido de más de 140 metros de tamaño tiene una probabilidad significativa de golpear la Tierra durante los próximos 100 años, solo alrededor del 40% de esos asteroides se han encontrado en octubre de 2021”, señala la NASA.

El cuerpo primario de Didymos tiene aproximadamente 780 metros de ancho, pero su cuerpo secundario o ‘luna’, bautizado como Dimorphos, tiene un tamaño de aproximadamente 160 metros, que es “más típico del tamaño de los asteroides que podrían representar la amenaza significativa más probable para la Tierra”.

Se ultima el despegue de DART, primera misión para desviar asteroides
Miembros del equipo DART sacando la nave espacial antes de colocarla en la plataforma de lanzamiento sobre el cohete Falcon 9 de SpaceX.
Europa Press

¿Cuándo llegará DART a su objetivo?

Si todo sale según lo previsto, durante casi un año, la nave espacial recorrerá 11 millones de kilómetros viajando por el espacio hasta que finalmente en septiembre de 2022 alcance su meta e impacte contra la pequeña luna asteroide Dimorphos.

La colisión se producirá a una velocidad de aproximadamente 6,6 kilómetros por segundo, “con la ayuda de una cámara a bordo (llamada DRACO) y un sofisticado software de navegación autónoma”. Pero el choque de la misión DART no destruirá a Dimorphos, sino que como decimos solo se pretende desviarlo: “La colisión cambiará la velocidad de la pequeña luna en su órbita alrededor del cuerpo principal en una fracción del uno por ciento, lo que servirá para cambiar su período orbital en varios minutos, lo suficiente como para ser observado y medido con telescopios en la Tierra”, explican desde la NASA.

Catorce imágenes secuenciales de radar del observatorio de Arecibo del asteroide Didymos y su 'luna' Dimorphos, tomadas el 23, 24 y 26 de noviembre de 2003.
Catorce imágenes secuenciales de radar del observatorio de Arecibo del asteroide Didymos y su ‘luna’ Dimorphos, tomadas el 23, 24 y 26 de noviembre de 2003.
NASA

¿Podremos ser testigos de semejante hazaña?

No solo los telescopios y radares planetarios observarán el desenlace de la misión. Para conocer al detalle el desarrollo de esta maniobra contaremos con un pequeño espía: el LICIACube -siglas de ‘Light Italian Cubesat for Imaging of Asteroid’-, un satélite de la Agencia Espacial Italiana, será desplegado desde la propia nave DART para tomar imágenes y grabar el efecto del impacto en la superficie de Dimorphos.

También filmará hasta el último segundo -literalmente- el instrumento DRACO -‘Didymos Reconnaissance y Asteroid Camera for Optical’-, los ‘ojos’ de DART, que la guiarán hacia el asteroide y recogerán las imágenes de los últimos momentos de la sonda en primera persona.

Y, después, llegan los refuerzos

Dos años más tarde, la Agencia Espacial Europea (ESA) se encargará de poner en marcha la misión Hera, cuyo objetivo es rodea a Dimorphos, mapeando su superficie, midiendo su masa y determinando el efecto de DART en su órbita. Además, dos CubeSats -pequeños satélites del tamaño de un maletín- aterrizarán sobre el asteroide para recopilar datos sobre la composición y el origen de la roca.

Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las últimas noticias sobre tecnología.