Guardo y Flores, fueron condenados a 7 años de prisión de cumplimiento efectivo por la Cámara Penal N° 3, donde el Tribunal los encontró culpables de un abuso sexual ocurrido a principios de 2019 en el Este de la provincia.

La querella había solicitado 12 años al Tribunal, mientras que el fiscal de Cámara, Miguel Mauvecín, solicitó una pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso por el delito de «abuso sexual simple», al entender de que no había pruebas suficientes que hagan sostener la acusación por la que habían acudido a juicio por el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante”.

El Esquiu