El domingo 13 de diciembre, se realizó el acto de cierre de las actividades anuales de Cáritas Diocesana y el plan de inclusión educativa “Emaús”, en la plaza Juan Pablo II de Choya.
En la ocasión hizo uso de la palabra el Vicepresidente de Cáritas Diocesana, Pbro. Guillermo Chanquía, quien se refirió a este Año Mariano Nacional tan particular en que estaban preparados importantes acontecimientos, como el Congreso Mariano Nacional, para celebrar los 400 años del hallazgo de la venerada imagen de Nuestra Madre del Valle, pero por la pandemia no se pudo concretar de manera presencial; sin embargo, hubo actividades virtuales. En este sentido mencionó las festividades donde el pueblo pudo acompañar la procesión desde sus hogares a través de la transmisión de los medios de comunicación y las redes sociales. También dio la bienvenida y agradeció a todos los que acompañaron este momento.
Por su parte, la Lic. Blanca Margarita Gutiérrez realizó una breve reflexión acerca de cómo influyó la situación sanitaria por Covid-19 en la labor del centro educativo Emaús en los dos turnos, por la mañana, con el apoyo escolar, y, por la tarde, los talleres de capacitación laboral. Dijo que en 13 años de ejecución del plan en este territorio es la primera vez que sus aulas se han mantenido vacías y en silencio.
Destacó que en el marco de este plan continuó funcionando la casita de meriendas Jesús de Nazaret, donde tres madres becadas y una voluntaria, desde hace 10 años, elaboran meriendas para aproximadamente 180 niños de la zona norte.
La Lic. Sandra Solohaga, voluntaria que colabora con actividades educativas del plan, dirigió unas palabras a la luz de la última carta encíclica del Papa Francisco “Fratelli tutti”, manifestando, entre otros conceptos, que el auténtico diálogo social implica la capacidad de respetar al otro, aceptándolo, admirando sus talentos, porque desde allí se reconoce su identidad, pues siempre hay algo que aportar, lo que nos permite crecer, alimentando la capacidad de comprender lo que los hermanos dicen y buscando puntos de contacto para trabajar juntos.
Como parte del programa se ofreció la representación de un misachico, a cargo de madres, becados, voluntarios, jóvenes recién recibidos y profesores de música. El mismo partió desde la sede de Cáritas hasta el altar levantado en el paseo público, donde se brindó un homenaje a la Virgen del Valle.
La interpretación verbal del misachico fue responsabilidad del conocido cantante Walther Frías, integrante del grupo folclórico Los Sacheros, quien hizo emocionar al público por el fervor que trasuntaba en sus gestos y su voz, acompañado de violines y coro.
Como todos los años, el cierre de la ceremonia se hizo con el pesebre viviente organizado y puesto en escena por una madre becada, becados universitarios y terciarios, vecinos y niños becados. A su finalización, el Padre Chanquía realizó una invocación religiosa e impartió la bendición.
Entre las autoridades e invitados especiales presentes se encontraban la diputada provincial Cynthia Gambarella, la directora de Políticas Educativas Lic. Josefina Herr, la coordinadora general de los Centros de Apoyo Escolar, Lic. Micaela Canachi, ambas de la municipalidad de la Capital, el director del Centro de Formación Profesional N° 44 Prof. Luis Carrazana y docentes; Lic. Margarita Gutiérrez, Lic. Sandra Solohaga, Prof. Mario Vera; la comunidad de Cáritas Diocesana, madres del programa de becas, becados universitarios y terciarios y público en general.
Los organizadores destacaron la colaboración de la Intendencia de Capital, Policía Urbana y de Protección Ciudadana y Policía de Tránsito, que contribuyeron para llevar adelante esta actividad con las medidas de seguridad necesarias.